lunes , 5 diciembre 2022

7.7% de 10 millones de vacunados en EE.UU. necesitó atención médica luego de la inyección K0 B1T

Los datos recopilados de la aplicación V-safe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) revelan que los destinatarios de las inyecciones contra el COVID-19 de Moderna y Johnson & Johnson (J&J) se vieron afectados de manera desproporcionada por eventos adversos después de la vacunación.

Los datos fueron publicados el 3 de octubre por la Red de Acción de Consentimiento Informado (ICAN) sin fines de lucro con sede en Austin luego de su exitosa demanda contra los CDC y una orden judicial que exige que los CDC divulguen los datos.

ICAN publicó los datos utilizando un tablero gráfico en línea y también puso a disposición del público los datos sin procesar , que contienen más de 144 millones de líneas de datos de salud.

El 33% de los que recibieron la inyección K0 B1T reportaron eventos adversos en EE.UU. 7.7% de 10 millones de vacunados en EE.UU. necesitó atención médica luego de la inyección K0 B1T. Aproximadamente 4,2 millones de los síntomas de los afectados registrados, se clasificaron como de intensidad grave, datos de V-Safe, EE.UU, de sólo 10 millones de los vacunados. The Highwire – Dell Bigtree con Aaron Siri abogado https://www.bitchute.com/video/rlob91pmyOyl/

La aplicación para teléfonos inteligentes V-safe recopiló evaluaciones de salud posteriores a la vacunación de aproximadamente 10 millones de personas entre el 14 de diciembre de 2020 y el 31 de julio de 2022.

Del Bigtree, director ejecutivo de ICAN, describió el archivo de datos como «enorme, gigantesco» y comentó que los CDC no lograron que esta información estuviera disponible. “El CDC uso miles de millones de dólares para construir algo como esto”, dijo. “Ellos no querian dar a conocer los datos, así que lo hicimos por ellos”.

Los datos de V-safe muestran:

  • Aproximadamente 10,2 millones de usuarios de V-safe informaron casi 71,3 millones de síntomas entre el 14 de diciembre de 2020 y el 31 de julio de 2022.
  • Casi 4,2 millones de síntomas se clasificaron como de intensidad grave.
  • Más de 3,35 millones de personas experimentaron eventos adversos después de recibir una vacuna contra el COVID-19.
  • Más de 782.000 personas experimentaron un evento de salud que requirió atención médica, intervención en la sala de emergencias y/u hospitalización.
  • Más del 25% de los usuarios de V-safe experimentaron un evento que les obligó a faltar al trabajo o a la escuela, o que les impidió participar en actividades normales.
  • El siete por ciento buscó atención médica. Esto es más de diez veces la incidencia de SAE [eventos adversos graves] del ensayo de Pfizer . Aunque no podemos confirmar que todos los que buscaron atención médica hayan sufrido un SAE, ciertamente apunta al hecho de que los resultados del ensayo no son representativos de lo que está sucediendo en la población general.

Según datos presentados por Statista , de los más de 610 millones de inyecciones COVID-19 administradas en EE. UU. al 7 de septiembre, el 59,2 % (361,3 millones) eran de Pfizer , el 37,6 % (229,8 millones) de Moderna y el 3,1 % (18,9 millones ) ) eran J&J .

Sin embargo, los datos de V-safe revelan que de los 3,35 millones de personas que informaron verse afectadas de alguna manera por las inyecciones, el 48,3 % recibió la vacuna Moderna y el 4,7 % recibió la vacuna J&J.

Según ICAN, «Estos datos también reflejan una cantidad desproporcionada de impactos negativos en la salud, incluidos eventos médicos, después de la inyección de Moderna versus la de Pfizer».

El abogado Aaron Siri, quien representó a ICAN en su demanda contra los CDC, destacó los efectos desproporcionados informados por los receptores de la vacuna Moderna y le dijo a Fox News:

«La vacuna Moderna, curiosamente, a pesar de que se administraron menos inyecciones, parece tener una tasa más alta de efectos adversos dentro de este conjunto de datos «. Moderna tiene una dosis más alta en comparación con Pfizer.

El 33% de los que recibieron las inoculaciones K0 B1T reportaron eventos adversos. Se registraron 4.195.130 reportes de síntomas severos. Datos de V-Safe, un programa de monitoreo de problemas de seguridad de las inoculaciones de los Centros para el Control de Enfermedades CDC. Evidencia grave de falta de seguridad de estos productos que el CDC no queria revelar, hubo que obligarlos por medio de un juicio realizado por la Red de Acción de Consentimiento Informado (ICAN, por sus siglas en inglés)

La Red de Acción de Consentimiento Informado (ICAN, por sus siglas en inglés), se fue a juicio contra los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) en el Distrito Judicial de Arizona, Estados Unidos, el 24 de junio de 2021. Básicamente, como antecedente, ICAN había solicitado que los datos del sistema V-SAFE, un programa de monitoreo de problemas de seguridad de las inoculaciones de la CDC (https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/vaccines/safety/vsafe.html) que tenía el NIH sobre las inoculaciones COVID fueran liberadas bajo el Acta de Libertad de Información (FOIA, por sus siglas en inglés).

El NIH envió en respuesta datos fuertemente redactados (es decir, con información censurada) lo cual fue inadecuado para ICAN, por lo que demandaron a NIH. La Corte de Distrito dictaminó que no se justificaba la censura de algunos de los datos y ordenó al NIH que entregara un reporte reactualizado.

La decisión del juez la pueden ver (en inglés, en: https://storage.courtlistener.com/recap/gov.uscourts.azd.1243482/gov.uscourts.azd.1243482.35.0_1.pdf). Debido a esta resolución, ICAN ahora tiene 144 millones de registros sobre eventos de salud relacionados con estas inoculaciones. Pueden verlo ustedes mismos en: https://www.icandecide.org/v-safe-data/

Se trata de evidencia seria de falta de seguridad de estos productos. El sistema recopiló 3.353.110 reportes de eventos adversos a partir de 10.108.273 usuarios. Esto quiere decir que el 33% de los que recibieron las inoculaciones reportaron eventos adversos. Claro, no todos los eventos reportados fueron serios, pero algunos sí. Por ejemplo, 1.8 millones de personas que usaron V-SAFE no pudieron realizar sus actividades normales después de recibir la inoculación, 1.3 millones de personas no pudieron ir a trabajar o a la escuela, y 800.000 tuvieron que recibir ayuda médica, lo que corresponde (solo este último punto) al 7.7% de los usuarios de esta aplicación. Se registraron 4.195.130 reportes de síntomas severos y 23.339.984 reportes síntomas moderados (recuerden que una misma persona puede tener más de un síntoma, por eso es mayor el número de reportes de síntomas que el número de reportes de eventos adversos). Esto es alarmante, sin precedentes, y no hay forma de justificar estos datos como ‘normales’, ‘leves’ o ‘infrecuentes’. Espero que esta información la encuentren útil. extractado del Grupo de Karina Acevedo Whitehouse Ph.D