viernes , 24 septiembre 2021

Ivermectina en K0 B1T Profilaxis y tratamiento

Prof. Dr. H. Carvallo . Prof. Dr. R. Hirsch

Durante la primera ola de pandemia por SARS COV2 (COVID-19) la introducción de la Ivermectina (IVM) como profilaxis y/o tratamiento se constituyó un punto bisagra entre el carecer de todo elemento útil para enfrentar la infección, y el de poseer herramientas eficaces, inocuas y accesibles para aplicarlo.

La carragenina (CG) en la profilaxis y la terapéutica a la que se agregaron, la bromhexina (BM), el ácido acetil salicílico (AAS), los corticoesteroides (CC), y la enoxaparina (ENP) en el tratamiento, optimizaron las opciones, evitando así la tentación de depender de una “bala de plata”, una conducta nefasta en el devenir de la enfermedad.

El éxito con IVM observado en la profilaxis y en el tratamiento ha sido fantástico, con una reducción del riesgo de contagio de un 98%, en la severidad del cuadro, en todos los casos (con la consiguiente incidencia positiva en la ocupación de camas generales y de UTI), y la disminución de la letalidad de hasta siete veces, comparada con otras alternativas terapéuticas.

No obstante, no se logró la panacea (su búsqueda habría sido una utopía, ya que no existe ante ninguna entidad nosológica y con ninguna terapia).

La aparición de nuevas variantes ha obligado a revisar los esquemas aplicados durante el año 2020, habida cuenta que estas nuevas variantes de virus tienen una mayor capacidad infectante, son más agresivas, y han reducido el tiempo de pasaje de la fase puramente viral a la hiperinflamatoria en casi un 50%, quitándonos tiempo, algo de lo que no poseíamos en demasía, pero que necesitábamos tanto, lo que motivó la actualización de los esquemas de profilaxis y de tratamiento. Este proceso dinámico no descarta que nuevas modificaciones sean necesarias a futuro.

Los esquemas han quedado según sigue:

Profilaxis

Medidas de protección farmacéuticas:

Profilaxis de la población complementaria a la inmunización

Ivermectina y Carragenina como complemento de la inmunización hasta cobertura de inmunidad de rebaño.

  • IVM, 1 gota x kilo de peso (0.2 mg/kg), una vez x semana (luego de una comida abundante y rica en grasas, indicación imprescindible que debe tenerse siempre en cuenta al indicar IVM), durante 2 meses. Luego, continuar igual esquema quincenalmente, durante 4 meses.

Reiniciar –pasado ese tiempo- de ser necesario (ello dependerá de la situación epidemiológica al momento de completarse los 6 meses totales).

  • CG, una aplicación en cada fosa nasal y en cada carrillo, no menos de tres veces x día, con especial énfasis en la aplicación oral antes de dormir. Con respecto a la CG, recomendamos especialmente hacerlo durante los 6 meses de profilaxis.

Profilaxis en CONTACTOS ESTRECHOS no convivientes

  • IVM, 2 gotas x kilo de peso (0,4 mg/kg), a repetir a los 3 y 5 o 7 días.
  • CG, una aplicación en cada fosa nasal y en cada carrillo, no menos de tres veces x día, con especial énfasis en la aplicación oral antes de dormir.
  • AAS, 200 mg / día, durante 21 días.
  • En varones, y en obesos de ambos sexos, se añadirá: BM, 8 mg cada 8 horas, durante 15 días.

Profilaxis en CONTACTOS ESTRECHOS convivientes

  • IVM,3 gotas x kilo de peso (0,6 mg/kg), a repetir a los 3 y 5 o 7 días.
  • AAS, 200 mg / día, durante 21 días.
  • CG, una aplicación en cada fosa nasal y en cada carrillo, no menos de tres veces x día, con especial énfasis en la aplicación oral antes de dormir.
  • BM, 8 mg cada 8 horas, durante 15 días.

Profilaxis aplicadas a la vacunación

Los fenómenos trombóticos (a veces, fatales) que han sido reportados tras la administración de las vacunas, obligan a usar AAS en dosis antiagregantes (vide supra), desde una semana antes hasta no menos 4 semanas después de la aplicación. Habida cuenta que –en muchos casos- los pacientes reciben la indicación de la vacunación sin casi ninguna antelación, al menos administrar AAS desde ésta, hasta 4 semanas después de la misma.

  • AAS, 200 mg / día, desde 1 semana antes hasta durante 4 semanas posteriores a la aplicación de la vacuna.
  • CG, una aplicación en cada fosa nasal y en cada carrillo, no menos de tres veces x día, con especial énfasis en la aplicación oral antes de dormir. Esta indicaciòn se realiza en la persona que va a recibir la vacuna para evitar exposición al virus en el acto de la vacunación y a posteriori hasta alcanzar la inmunidad.
  • En caso de aplicar vacunas con vectores virales se suspenderá la administración de la IVM desde 1 semana antes hasta 1 semana después de la vacunación.

Tratamiento

El mismo debe ser personalizado, sin estandarizaciones que comprometan el éxito terapéutico y/o pongan en riesgo la mejoría del paciente.

La personalización debe tener en cuenta no sólo el peso del paciente, sino muy especialmente el tiempo transcurrido desde el comienzo de los síntomas y el inicio del tratamiento, las comorbilidades (en especial la obesidad y la alopecia) y el entorno socio-económico. De la imbricación de estos 3 parámetros resultará la categorización de cada caso.

Asimismo, es menester enfatizar que el tratamiento debe extenderse a todos los contactos estrechos, sin esperar que los mismos desarrollen sintomatología.

Casos Leves

  • IVM,3 gotas x kilo de peso (0,6 mg/kg), a repetir a los 3 y 5 o 7 días. Continuar con una dosis semanal hasta completar 30 días de tratamiento.
  • CG, una aplicación en cada fosa nasal y en cada carrillo, no menos de tres veces x día, con especial énfasis en la aplicación oral antes de dormir.
  • AAS, 200 mg / día, durante 21 días.
  • BM, 8 mg cada 8 horas, durante 15 días.

Casos moderados sin criterio de internación

  • IVM, 3 gotas x kilo de peso (0,6 mg/kg), día 1, 3 y 5 (existe la opción de hacerlo tres días seguidos), y continuar con una dosis semanal hasta completar 30 días de tratamiento.
  • CG, una aplicación en cada fosa nasal y en cada carrillo, no menos de tres veces x día, con especial énfasis en la aplicación oral antes de dormir.
  • AAS, 200 mg / día, durante 21 días.
  • BM, 8 mg cada 8 horas, durante 15 días.
  • CT, metilprednisona, 20-40 mg / día, durante no menos de 7 días o Dexametasona compr de 8 mg, y luego –si la evolución del paciente lo permite- reducir un 10 % de la dosis por día o 25% cada 3 días, hasta suspender.

Casos Moderados con criterio de internación

  • IVM, 3 gotas x kilo de peso (0,6 mg/kg), día 1, 3 y 5 (existe la opción de hacerlo tres días seguidos), y continuar con una dosis semanal hasta completar 30 días de tratamiento.
  • BM, 8 mg cada 8 horas, durante 15 días.
  • ENP, según esquema habitual de anticoagulación.
  • CT, dexametasona, 4 a 6 mg / día, parenteral. Al momento del alta, reemplazar por metilprednisona, 20 mg / día, e inmediatamente comenzar a bajar la dosis, a razón de un 10 % por día, hasta suspender.
  • Oxígeno a bajo flujo (ó concentrador de oxígeno).

Casos Severos

  • IVM 4 gotas x kilo de peso (0,8 mg/kg ) día durante tres días consecutivos y continuar con una dosis semanal de 3 gotas/kilo (0,6 mg / kg) hasta completar 30 días de tratamiento.
  • BM, 8 mg cada 8 horas, durante 15 días.
  • ENP, según esquema habitual de anticoagulación.
  • CT, dexametasona, 4 a 6 mg / día, parenteral. Al momento del alta, reemplazar por metilprednisona, 20 mg / día, e inmediatamente comenzar a bajar la dosis, a razón de un 10 % por día, hasta suspender.
  • Oxígeno a bajo flujo (ó concentrador de oxígeno).

Apéndice A

La reducción de los CT tras las dosis inciales de carga debe ser gradual, tal cual se expuso. Una alternativa válida es el uso de budesonide (aerosol), 2-3 veces x día, a partir de la mejoría del cuadro, y con el objeto de evitar las secuelas respiratorias (fibrosis pulmonar), que se observan en hasta el 35 % de los pacientes COVID, independientemente de la edad y de la severidad del cuadro inicial.

Apéndice B

Dada la rapidez evolutiva de las nuevas variantes, debe evaluarse en cada caso el riesgo/beneficio de esperar el resultado del PCR.

La alternativa lógica es obtener la muestra y medicar inmediatamente después, a la espera de los resultados.

No puede ni debe esperarse que haya pasado el “período de ventana” (para evitar falsos negativos), porque ello implicaría perder un tiempo valioso.

Las decisiones médicas deben ser tomadas por el médico del paciente, quien puede considerar una revisión de este material y el conocimiento del historial médico y la condición del paciente. Toda la información proporcionada este documento se ofrece para promover la consideración de posibles tratamientos por parte de profesionales de la salud capacitados y con fines informativos generales y no constituye un consejo médico para los usuarios.

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