lunes , 19 octubre 2020

Exposición a bajos niveles de aluminio asociados con el envejecimiento cerebral y la neurodegeneración.

Prolonged exposure to low levels of aluminum leads to changes associated with brain aging and neurodegeneration

Stephen C.Bondy
Environmental Toxicology Program, Center for Occupational and Environmental Health, Department of Medicine, University of California, Irvine, CA 92697-1825, USA

Fuentes: DOI: https://doi.org/10.1016/j.tox.2013.10.008
 https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0300483X13002825

Traducción: vacunascostarica@gmail.com

Resumen:

El aluminio es uno de los elementos metálicos más comunes en la corteza terrestre. No es un elemento esencial para la vida y se ha considerado comúnmente como un mineral bastante inerte e insoluble. Por lo tanto, a menudo se ha considerado que no representa un peligro significativo para la salud. En consecuencia, los agentes que contienen aluminio se han utilizado en muchos pasos de procesamiento de alimentos y también en la eliminación por floculación de partículas de materia orgánica del agua. En los últimos años, la lluvia ácida ha tendido a movilizar minerales que contienen aluminio en el Q2, una forma más soluble, el Al3 + iónico, que ha llegado a muchos depósitos que constituyen recursos residenciales de agua potable. Como resultado, la carga del aluminio en el cuerpo humano ha aumentado. Los estudios epidemiológicos sugieren que el aluminio puede no ser tan inocuo como se pensaba anteriormente y que el aluminio puede promover activamente la aparición y la progresión de la enfermedad de Alzheimer. Los datos epidemiológicos se ven reforzados por la evidencia experimental de la exposición al aluminio que conduce a un exceso de actividad inflamatoria dentro del cerebro. Tal actividad inmunitaria aparentemente irrelevante no provocada por un agente infeccioso exógeno caracteriza el envejecimiento del cerebro y es aún más pronunciada en varias enfermedades neurodegenerativas.

La causa de la mayoría de estos trastornos neurológicos relacionados con la edad no se comprende, pero dado que generalmente no son genéticos, uno debe suponer que su desarrollo se debe a factores ambientales desconocidos. Existe una evidencia creciente y coherente que implica que el aluminio es uno de esos factores importantes. La evidencia se resume apoyando el concepto de la participación del aluminio en acelerar el envejecimiento cerebral. Esta aceleración conduciría inevitablemente a una mayor incidencia de enfermedades neurológicas específicas relacionadas con la edad.