
El debate acerca de la vacuna contra la tos ferina se intensifica con comentarios atemorizantes y cargados políticamente provenientes de funcionarios de la salud y legisladores que tienen poco conocimiento sobre epidemiología de enfermedades infecciosas y vacunación.
Introducción
La tos ferina, o tos convulsa, causada por Bordetella pertussis, ha resurgido como problema de salud pública a pesar de los programas de inmunización establecidos desde hace mucho tiempo. La cobertura mundial de vacunación con difteria-tétanos-tos ferina (DTP o DTaP/Tdap) supera el 90%, pero siguen ocurriendo brotes cíclicos en poblaciones altamente vacunadas. ¹ ² La paradoja radica en la disminución de la inmunidad, la adaptación del patógeno y la protección mucosa subóptima conferida por las vacunas acelulares actuales (aP). Un análisis de estas deficiencias, sus repercusiones clínicas y los enfoques terapéuticos ilustra las limitaciones de una vacuna que previene parcialmente la enfermedad grave. Ver aqui y aqui
Transición de las vacunas de células enteras a las vacunas acelulares
La vacuna original de células enteras (wP) se introdujo en la década de 1940 cuando, junto con mejores condiciones de vida, saneamiento y tratamiento, la mortalidad por tos ferina disminuyó en más del 90%.³
Sin embargo, la vacuna causaba a menudo fiebre alta, llanto prolongado o episodios de hipotonía-hiporrespuesta, lo que impulsó su sustitución por formulaciones acelulares (aP) en la década de 1990 en Norteamérica, Europa occidental y Australia.
Las vacunas acelulares contra la tos ferina contienen hasta cinco antígenos purificados: toxina pertussis (PT), hemaglutinina filamentosa (FHA), pertactina (Prn) y proteínas fimbriales, pero omiten el amplio espectro antigénico y la estimulación del receptor tipo toll producida por la infección natural o los preparados de células enteras.⁴
El beneficio inmediato fue una mejor tolerabilidad, pero la nueva inyección socava la inmunidad duradera. La mayoría de las vacunas no otorgan inmunidad colectiva.
Disminución de la inmunidad y fracaso de la vacuna
La inmunidad de la vacuna acelular disminuye drásticamente entre 2 y 5 años después de completar la serie primaria.⁵ ⁶ Klein et al. informaron que la eficacia de la DTaP disminuye del 98% en el primer año después de la quinta dosis a al 70% en cinco años.⁵
La vacunación de refuerzo Tdap durante la adolescencia restaura los títulos de anticuerpos transitoriamente, pero la protección vuelve a disminuir en 2 o 3 años.⁷
Un brote en California en 2012 mostró que el 81% de los casos confirmados por laboratorio ocurrieron entre niños totalmente vacunados.⁸ Un patrón similar se observó en el estado de Washington de la senadora Murray (2012) y en Australia (2015), donde la mayoría de los casos pediátricos estaban totalmente vacunados.⁹ ¹⁰
La vacuna actual contra la tos ferina no detiene la transmisión.¹¹ Los modelos animales¹² y los estudios de provocación humana ¹³ confirman que los huéspedes vacunados pueden ser portadores asintomáticos, creando un reservorio para la propagación incluso en comunidades altamente vacunadas.
Adaptación del patógeno
La vigilancia genómica ha demostrado que Bordetella pertussis evoluciona bajo la presión de selección inducida por la vacuna. Las cepas mutadas deficientes en pertactina representan ahora > 60% de los aislados en los Estados Unidos y Australia.¹⁴ ¹⁵
Debido a que la pertactina es un antígeno principal en las vacunas acelulares, la pérdida mejora la aptitud del patógeno y reduce la neutralización de anticuerpos. Además, las regiones promotoras alteradas del gen de la toxina pertussis (linaje ptxP3) producen una mayor producción de toxinas y una mayor virulencia¹⁶ que surgen como consecuencia de décadas de vacunación masiva.
Este documento contiene la suficiente evidencia cientifica (más de 150 referencias) para que las madres puedan presentar a sus médicos y abogados y lograr exenciones para prevenir ser dañadas con vacunas o inyecciones génicas, que no tienen los suficientes estudios de seguridad como corresponde. Tambien sirve para educar a los médicos sin pensamiento crítico. descargar libro, click aqui
Presentación clínica y tratamiento
En los brotes entre niños vacunados, los síntomas son frecuentemente leves: tos paroxística persistente sin la clásica gallo, que a veces dura semanas, pero que rara vez causa apnea o neumonía que pongan en peligro la vida.¹⁷
Terapia antibiótica: Los macrólidos (azitromicina, claritromicina o eritromicina) son agentes de primera línea. Se prefiere la azitromicina debido a una dosificación más simple y menor toxicidad gastrointestinal.¹⁸
Los antibióticos acortan el período infeccioso si se administran en la etapa catarral o paroxística temprana y reducen la transmisión secundaria a través de la quimioprofilaxis posterior a la exposición dentro de los 21 días posteriores al inicio de los síntomas.¹⁹ Sin embargo, no alteran significativamente el curso de la tos en etapa tardía.
Atención de apoyo: En raras ocasiones, los bebés con apnea o cianosis requieren hospitalización para recibir oxígeno, aspiración suave y apoyo nutricional. Se puede considerar la oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO) en casos graves de hipoxemia/hipoperfusión persistente que pongan en peligro la vida.²⁰
Resultados: Las tasas de letalidad en escolares vacunados son extremadamente bajas (< 0.01%), pero la infección secundaria en bebés menores de 3 meses puede ser grave. La mortalidad en ese grupo durante el resurgimiento en EE. UU. de 2010-2012 fue de ≈ 1% de los casos notificados ⁸ ²¹ sin embargo, no se divulgan detalles sobre la falta de tratamiento temprano.
Respuestas de salud pública y alternativas de vacunas
El manejo de brotes se centra en la detección temprana, profilaxis con macrólidos para los contactos domésticos y refuerzos para mujeres embarazadas y cuidadores cercanos.²² A pesar de los frecuentes refuerzos, los modelos epidemiológicos muestran que la Tdap no puede sostener la inmunidad colectiva debido al rápido deterioro de la inmunidad.⁶ ²³ ²⁴
Conclusiones
El resurgimiento de la tos ferina en poblaciones altamente vacunadas expone las limitaciones inherentes de la vacunación masiva con la vacuna acelular contra la tos ferina. La inmunidad de corta duración, la protección mucosa superficial y la evolución del patógeno explican los continuos brotes entre los niños vacunados.
Afortunadamente, los resultados clínicos para estos pacientes suelen ser benignos, y la terapia estándar con macrólidos es efectiva en el tratamiento y la prevención de la transmisión. El diagnóstico temprano y la terapéutica siguen siendo las piedras angulares del control de la tos ferina, no las acusaciones políticas para más vacunación.
Ver más sobre vacunas que no generan inmunidad colectiva , click aqui:
La seguridad de las vacunas contra la hepatitis B que se administran a los recién nacidos no se ha probado en un solo ensayo clínico controlado aleatorio con placebo inerte como se manifiesta en los propios prospectos y tiene sobredosis de aluminio neurotóxico. Este compendio de estudios de expertos, contiene la suficiente evidencia para que los padres puedan presentar a sus médicos y abogados y prevenir que su hijos sean intoxicados con vacunas que no tienen los suficientes estudios de seguridad como corresponde. Tambien sirve para educar a los médicos sin pensamiento crítico. Descargar libro click aqui
Medicina basada en erradicar enfermedades a una industria orientada a asegurar clientes permanentes
- Cambio de Enfoque: De la Erradicación al Manejo
La estrategia inicial buscaba prevenir la transmisión del patógeno por completo. Se esperaba que una vacuna generara inmunidad, eliminando el virus o bacteria antes de su replicación o propagación.
Este enfoque cambió. La industria farmacéutica, en complicidad con las agencias reguladoras, redefinió el objetivo de las vacunas: ya no se requería detener la transmisión, sino simplemente reducir casos graves u hospitalizaciones. Esta modificación redujo los estándares, permitiendo una aprobación rápida y la continua revacunación de las mismas poblaciones. Así, el centro de atención se desplazó de la salud pública al control de síntomas por intereses económicos y políticos.
- Incentivos Estructurales
a. Rentabilidad: Las vacunas de inmunidad breve o parcial, como las de la gripe o COVID, requieren dosis de refuerzo anuales o semestrales, creando un modelo de negocio que genera ingresos continuos gracias a la protección decreciente.
b. Regulación Capturada: Agencias como la FDA, EMA o la OMS enfrentan conflictos de interés, dado que sus comités incluyen empleados o exdirectivos de las farmacéuticas que deberían regular. Esto permite redefinir los criterios de eficacia, donde eficaz ya no implica evitar el contagio o la muerte, sino mejorar un biomarcador subjetivo por algunos meses.
c. Narrativa Mediática: Los medios de comunicación, financiados por publicidad farmacéutica, traducen estos criterios en titulares que pueden ser engañosos (“Vacuna reduce hospitalizaciones”), omitiendo el aumento de las infecciones.
- Ingeniería Inmunológica Incompleta
Las vacunas modernas, como las de ARNm, están diseñadas para inducir una respuesta limitada al antígeno más superficial, por ejemplo, la proteína Spike. Esto reduce la inmunidad mucosal (IgA), permite reinfecciones frecuentes, requiere dosis repetidas para mantener un mínimo de respuesta y desensibiliza el sistema inmunológico (efecto tolerogénico).
- Estrategias para Disimular el Fracaso
Cuando la inmunidad poblacional prometida no se materializa, se redefine el término inmunidad de grupo, ahora basta con disminuir la carga hospitalaria. Además, se culpa al antivacunismo, desviando la atención del fallo biológico: la vacuna no evita el contagio. Esto mantiene la creencia de que el problema es social, no científico. EL Ministro de Salud de Córdoba y funcionarios de Mendoza, Argentina, ignoran (o no admiten) que la mayoria de las vacunas no dan inmunidad colectiva. Vea estudios concluyentes.
- Dependencia Médica Crónica
Este modelo transforma a las sociedades en pacientes perpetuos, con refuerzos cíclicos que inducen dependencia inmunológica, protocolos universales que eliminan la diversidad inmunológica natural y una desconfianza creciente que justifica la imposición de medidas coercitivas. En resumen, las vacunas modernas no buscan erradicar enfermedades, sino estabilizar un flujo de ingresos y el control poblacional bajo la apariencia de salud pública.
- La Verdad Oculta
Un dato relevante es que ninguna vacuna moderna ha erradicado una enfermedad humana ya ha pasado más de 40 años y siguen con el falso relato de que logran inunidad colectiva.
Cambio de paradigma: Digitalizaciones
Este es un claro ejemplo de cómo se ha modificado el lenguaje científico al servicio de los laboratorios Analizaremos punto por punto cómo las instituciones cambiaron la definición de inmunidad de grupo para justificar políticas basadas en la vacunación masiva y la dependencia.
Antes del cambio
Durante años, la Organización Mundial de la Salud (OMS) definió la inmunidad de grupo de forma tradicional:
- «La inmunidad de grupo se presenta cuando una población se vuelve inmune a una enfermedad por exposición natural o vacunación; así, incluso quienes no son inmunes están protegidos porque la transmisión se detiene».
Puntos clave:
- Se reconocía la inmunidad natural como algo esencial.
- El objetivo era detener la transmisión.
- Se veía a la comunidad como un sistema inmunológico natural, no al individuo como paciente.
- Esta definición reflejaba el consenso inmunológico desde la era preindustrial: las epidemias se detienen cuando suficientes personas generan anticuerpos y memoria celular de manera natural.
Primer cambio: redefinición institucional (2010-2011)
Alrededor de 2010–2011, coincidiendo con la gripe A (H1N1) y los acuerdos de la OMS con GAVI y la Fundación Gates, la definición se modificó drásticamente en las páginas web oficiales de la OMS y algunos documentos técnicos.
La nueva redacción eliminó cualquier referencia a la exposición natural:
- «La inmunidad de grupo es la protección indirecta contra una enfermedad infecciosa que se da cuando una población es inmune por medio de la vacunación».
Atención:
- Se elimina toda mención a la inmunidad natural.
- Se presenta la vacunación como la única forma de obtener inmunidad colectiva.
- No se exige impedir la transmisión.
- Este fue un movimiento político, no científico. No hubo ningún avance en inmunología que justificara este cambio.
Este documento contiene la suficiente evidencia científica (más de 50) para que las madres puedan presentar a sus médicos y abogados y prevenir sus hijas e hijos sean dañados con vacunas que no tienen los suficientes estudios de seguridad como corresponde. Tambien sirve para educar a los médicos sin pensamiento crítico. No espere hasta último momento para estar protegida… descargar desde: https://cienciaysaludnatural.com/recursos

Segunda modificación (2020–2021, era COVID)
Durante la pandemia, la OMS actualizó de nuevo su definición, introduciendo una versión aún más ambigua:
- «La inmunidad de grupo (también llamada inmunidad colectiva) se logra protegiendo a las personas con la vacunación, no permitiendo que la enfermedad se propague».
Y a veces añadían:
- «Las vacunas entrenan el sistema inmunitario para crear inmunidad sin causar enfermedad».
Implicación:
- Se deslegitima la inmunidad natural.
- Se redefine la inmunidad de grupo como una meta que solo se puede alcanzar con la vacunación universal, no por medios biológicos naturales.
- Por tanto, cualquier intento de adquirir inmunidad por exposición se tachó de anticientífico o peligroso.
La táctica de redefinición semántica
Este cambio no es un simple error: es una estrategia lingüística planificada. Al cambiar las palabras, también cambiaron la forma de pensar del público:
CONCEPTO ORIGINAL VS. CONCEPTO REDEFINIDO
- Basado en inmunidad natural – vacunal Basado solo en vacunación
- Proceso biológico espontáneo – Objetivo político-sanitario
- Resultado colectivo de exposición – Meta impuesta por las autoridades
- Logrado históricamente sin vacunas – Imposible sin instituciones farmacéuticas
- Ciudadano pasa de ser de autosuficiente a – un paciente dependiente del Estado y de las empresas.
Los efectos secundarios de la vacuna contra el Sarampión, Rubeola y Paperas, SRP (MMR en EE.UU.) incluyen convulsiones, que ocurren en aproximadamente 1 de cada 640 niños vacunados, aproximadamente 5 veces más frecuentemente que las convulsiones por infección de sarampión, sepa como eximir a sus hijos de esta vacuna. Este compendio de estudios de expertos, contiene la suficiente evidencia para que los padres puedan presentar a sus médicos y abogados y prevenir que su hijos sean intoxicados con vacunas que no tienen los suficientes estudios de seguridad como corresponde. Tambien sirve para educar a los médicos sin pensamiento crítico. Descargar libro click aqui
FDA y CDC Instituciones regulatorias de EE.UU.
Tras estos cambio de la OMS, la FDA y los CDC adoptaron el mismo lenguaje.
En documentos anteriores a 2010, los CDC definían la inmunidad de grupo incluyendo la inmunidad adquirida naturalmente. Después de 2020, su web oficial eliminó por completo la frase natural infection.
Solo reconocían la inmunidad por vacunación, pese a que durante años los datos habían mostrado que la inmunidad natural posterior a la infección suele ser más completa y duradera.
Motivos detrás del cambio
Los motivos son evidentes cuando se observa el patrón:
- Control narrativo: Si solo la vacunación genera inmunidad de grupo, cualquier persona no vacunada se convierte en una amenaza pública.
- Economía recurrente: La inmunidad natural no se puede vender ni patentar, pero la vacunal sí.
- Justificación de la coerción: Se justifica la imposición de pasaportes sanitarios, cuarentenas selectivas y mandatos.
- Al analizar esas versiones, se observa claramente cómo se modificó la semántica para eliminar el concepto de exposición natural.
Conclusión
El cambio en la definición de inmunidad de grupo no fue científico. Fue una operación lingüística y política para:
- Monopolizar el concepto de salud.
- Desacreditar los mecanismos inmunológicos naturales.
- Promover políticas de vacunación masiva y continua.
- Convertir la protección colectiva en un producto de mercado.

Descargar desde https://red.cienciaysaludnatural.com/
Referencias
- World Health Organization. Pertussis vaccines: WHO position paper. Wkly Epidemiol Rec. 2015;90:433‑460.
- Mooi FR, van der Maas NA, de Melker HE. Pertussis re‑emergence: national and international perspectives. Clin Microbiol Infect. 2014;20:22‑27.
- Cherry JD. Impact of pertussis vaccine on the epidemiology of pertussis. Rev Infect Dis. 1984;6:S443‑S449.
- Plotkin SA. The pertussis problem. Clin Infect Dis. 2014;58:830‑833.
- Klein NP et al. Waning protection after fifth dose of DTaP vaccine in children. N Engl J Med. 2012;367:1012‑1019.
- Sheridan SL et al. The impact of a transition from whole‑cell to acellular pertussis vaccine on immunity in Australia. Matern Child Health J. 2014;18:1930‑1939.
- Klein NP et al. Tdap effectiveness in adolescents during pertussis outbreaks. Clin Infect Dis. 2019;68:376‑382.
- Winter K et al. California pertussis epidemic, 2010. Clin Infect Dis. 2012;54:1730‑1736.
- Washington State Department of Health. Pertussis epidemic summary 2012. Olympia, WA.
- Lam C et al. Pertussis outbreaks in Australia and waning immunity. Med J Aust. 2017;206:403‑407.
- da Silva Antunes R et al. Impaired Th1 and Th17 cell responses among children receiving acellular pertussis vaccine. J Infect Dis. 2018;218:1989‑1999.
- Warfel JM et al. Acellular vaccine‑induced immunity does not prevent colonization in baboons. Proc Natl Acad Sci USA. 2014;111:787‑792.
- Roestenberg M et al. Human challenge with Bordetella pertussis. Lancet Infect Dis. 2023;23:133‑142.
- Martin SW et al. Pertactin‑negative Bordetella pertussis strains in the United States. N Engl J Med. 2015;372:583‑584.
- Lam C et al. Genomic diversity of pertactin‑deficient strains in Australia. Emerg Infect Dis. 2019;25:1194‑1197.
- Mooi FR et al. Evolution of Bordetella pertussis and increased toxin expression. Emerg Infect Dis. 2009;15:1206‑1213.
- Cherry JD. Clinical manifestations of pertussis in the vaccinated. Future Microbiol. 2019;14:1085‑1094.
- Altunaiji S et al. Antibiotics for whooping cough (in adults and children). Cochrane Database Syst Rev. 2020;(4):CD004404.
- Centers for Disease Control and Prevention. Pertussis (Treatment and Prophylaxis) Clinical Guidelines. 2024 update.
- Rowlands HE et al. Severe pertussis in infants: mechanisms of leukocytosis and therapeutic options. Pediatr Crit Care Med. 2010;11:698‑703.
- Skoff TH et al. Sources of infant pertussis infection, United States 2010‑2012. Clin Infect Dis. 2015;61:1650‑1657.
- ACIP. Updated recommendations for Tdap vaccination in pregnancy. MMWR. 2023;72:113–120.
- Domenech de Celles M et al. Impact of booster vaccinations on pertussis transmission in the U.S. PNAS. 2022;119:e2120064119.
- Locht C et al. Safety and immunogenicity of live attenuated pertussis vaccine BPZE1 in adults. Lancet Infect Dis. 2020;20:1296‑1305.
Colabore por favor con nosotros para que podamos incluir mas información y llegar a más personas: contribución en mercado pago o paypal por única vez, Muchas Gracias!
Via PAYPAL: Euros o dólares click aqui
ARGENTINA 10.000$ar https://mpago.la/1srgnEY
5.000$ar https://mpago.la/1qzSyt9
1.000$ar https://mpago.la/1Q1NEKM
Solicite nuestro CBU contactenos
DMSO, Dimetíl Sulfóxido, usos: Accidentes cerebrovasculares, hemorragias cerebrales, lesiones cerebrales y de la columna, parálisis, ataques cardíacos, demencia, amiloidosis, más, descargar desde https://red.cienciaysaludnatural.com/
Diferentes alternativas han demostrado una importante actividad antiinflamatoria y antioxidante, lo que contribuye a reducir la inflamación y el daño tisular. Estas ofrecen un método complementario o alternativo para un tratamiento eficaz y seguro. En esta revisión, se toman en cuenta la seguridad y la eficacia (incluidos los resultados en cuanto al dolor y la inflamación). Descargar click aqui
Parásitos, tratamientos naturales, hierbas y alimentos que pueden librarnos de varios tipos de parásitos: Cáscara de nuez negra, Ajenjo, Clavo de olor y otras, desontoxicación durante y post-tratamiento, como restaurar el microbioma. Más de 200 referencias científicas. Descargar aqui
Del mismo modo que hoy nos intentan seguir engañado con los beneficios de la inyección contra Covid, la historia de la vacuna contra la polio ha sido tergiversada. La verdadera historia de la vacuna contra la polio es muy diferente a la que le han relatado a los médicos en la facultad de Medicina y es todo lo opuesto. Descargar click aqui








