domingo , 19 septiembre 2021

Experimentan la seguridad de las inyecciones K0 B¡T en mujeres que están gestando

Por Roxana Bruno, PhD en Inmunología, Bioquímica. MP 0927

En el comunicado del día 26 enero de 2021, la Organización Mundial de la Salud (OMS) desaconsejó las vacunas durante el embarazo, salvo en el caso de personas de alto riesgo como los trabajadores sanitarios o las personas con determinados problemas de salud, y reconoció que se dispone de muy pocos datos para evaluar la seguridad de las vacunas  contra COVID-19 en el embarazo. [1] 

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), por su parte, comunicaron que las mujeres embarazadas debían vacunarse “si lo deseaban”. El Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos y la Sociedad de Medicina Materno-Fetal dijeron que las mujeres embarazadas “deberían tener acceso a las vacunas”, pero nunca les dieron la recomendación de vacunarse.

En casi todos los países, las autoridades sanitarias excluyeron a las mujeres embarazadas de la vacunación experimental masiva contra COVID-19.

Experimentan la seguridad de las inyecciones K0 B¡T en mujeres que están gestando. Dr Peter McCullough
https://www.bitchute.com/video/0U88NMg0mbDj/

Con un estudio publicado el 21 de abril de 2021 en la revista New England Journal of Medicine, “Hallazgos preliminares sobre la seguridad de la vacuna de ARNm Covid-19 en embarazadas”, los CDC nos revelaron que están probando la seguridad de las nuevas “vacunas” de ARN directamente en mujeres embarazadas. [2]

En dicho estudio se apoyó la directora de los CDC, Rochelle Walensky, cuando dijo el pasado viernes: “Es importante destacar que no se observaron preocupaciones de seguridad para las personas vacunadas en el tercer trimestre o preocupaciones de seguridad para sus bebés”. [3] 

Sin embargo, no hay datos suficientes de seguridad para las vacunas contra COVID-19, debido a que las mujeres embarazadas fueron específicamente excluidas de todas las pruebas de seguridad durante 2020. Ni Pfizer, ni BioNTech ni Moderna inscribieron a mujeres embarazadas en los ensayos para evaluar si las inyecciones funcionaban de manera segura durante el embarazo, el nacimiento y la lactancia. Esto se podría interpretar como una irresponsable manipulación mediática tendiente a que las mujeres embarazadas acepten y participen voluntariamente de la vacunación experimental.

El estudio publicado en la revista New England Journal of Medicine fue realizado por investigadores que pertenecen a los CDC [4], y los datos son escasos e incompletos. Como lo indica su título, son datos apenas preliminares, y por lo tanto carecen del peso de prueba para afirmar que las vacunas fabricadas por Pfizer, BioNTech y Moderna “son seguras para las mujeres embarazadas”. 

He aquí, los resultados del estudio:

Para caracterizar la seguridad inicial de las vacunas mRNA Covid-19 en mujeres embarazadas, los autores analizaron los datos del sistema de vigilancia de salud después de la vacunación, del registro de embarazos y del Sistema de Notificación de Eventos Adversos a las Vacunas (VAERS) durante dos meses y medio.  El estudio duró desde el 14 de diciembre de 2020 hasta el 28 de febrero de 2021.

De las 3.958 mujeres participantes vacunadas, 1132 (28,6%) recibieron la primera dosis de la vacuna en el primer trimestre del embarazo, 1714 (43,3%) en el segundo trimestre y 1019 (25,7%) en el tercer trimestre. Los datos sugieren que la gran mayoría (el 71,9 %) eran mujeres que recibieron la vacuna antes del tercer trimestre de embarazo, entonces, en los dos meses y medio que duró el estudio, las mujeres no habían completado la gestación. ¿Cómo es posible generalizar sobre la seguridad de las vacunas en un embarazo, cuando las mujeres que están formando parte del estudio ni siquiera habrían dado a luz todavía?

Los resultados publicados se refieren al 20,9 % del total de mujeres participantes en el estudio. En ese breve período de tiempo, 827 mujeres (el 20,9 %) tuvieron un embarazo completo, de los cuales 115 (13,9 %) resultaron en una pérdida de embarazo. Entre los 221 acontecimientos adversos relacionados con el embarazo notificados, el acontecimiento más frecuente fue el aborto espontáneo. Un total de 96 de los 104 abortos espontáneos (92,3%) se produjeron antes de las 13 semanas de gestación. Reportan una tasa de pérdida fetal del 14%, que se minimiza y desestima: entre las afecciones específicas del embarazo notificadas al VAERS tras la vacunación contra Covid-19, el aborto espontáneo fue el más común. Esto es similar a lo que se observó durante la pandemia de gripe A (H1N1) de 2009 tras la introducción de la vacuna inactivada contra la gripe H1N1 de 2009, donde el aborto espontáneo fue el acontecimiento adverso más común notificado por las personas embarazadas que recibieron esa vacuna. [5]

Los resultados neonatales adversos tras la vacunación contra Covid-19 fueron el nacimiento prematuro (el 9,4 %), el tamaño pequeño de los bebes para la edad gestacional (el 3,2 %) y las anomalías congénitas mayores (2,2%).

No se dispone de datos a largo plazo, porque el estudio se llevó a cabo durante un período de seguimiento de seguridad muy corto, de 2 meses y medio, lo cual excluye cualquier seguimiento posterior de las mujeres que recibieron la vacuna al principio del embarazo, excluyendo del estudio a la mayoría (el 72%) de las mujeres participantes.

Los datos carecen, por lo tanto, de validez científica, y no deberían ser utilizados para la toma de decisiones sobre la vacunación por parte de las mujeres embarazadas.

Los datos carecen, por lo tanto, de validez científica, y no deberían ser utilizados para la toma de decisiones sobre la vacunación por parte de las mujeres embarazadas. Los escasos resultados que publicaron acerca de la seguridad en el embarazo y neonatales estarían asociados a la vacunación contra Covid-19 en el tercer trimestre de la gestación. Excluyen del análisis a la mayoría de las mujeres vacunadas que aún no han completado el embarazo; y además, no se compara con un grupo control de mujeres embarazadas vacunadas con un placebo.

Los verdaderos resultados seguramente van cambiar a medida que se completen los embarazos y se produzcan los nacimientos, es decir, a medida que aumente el tamaño de la muestra, lo que puede cambiar totalmente los resultados de seguridad de las vacunas en las embarazadas.

Rechazar la vacunación experimental en nuestras embarazadas y sus bebés sería razonable y ético. Debido a las similitudes de conformación entre la proteína espiga (Spike) y la sincitina-1 y la sincitina-2, se podría esperar que las vacunas Covid indujeran anticuerpos con reacción cruzada contra proteínas que están normalmente presentes en el esperma, en los óvulos y en la placenta, lo que podría provocar una afectación autoinmunitaria irreversible de la fertilidad y de la gestación. [6] 

Las pérdidas de embarazos notificadas al VAERS [7] y los porcentajes de abortos reportados en esta publicación del New England Journal of Medicine (14%), ya son prueba suficiente para exigir la suspensión de la vacunación contra Covid-19. A esto se le debería sumar los informes de alteración de la espermatogénesis, los hallazgos patológicos en la placenta y las alteraciones en la menstruación reportados en los vacunados.

El 23 de abril de 2021, el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización de los CDC celebró una reunión en Atlanta, Georgia. El tema central de esta reunión fueron los trastornos de la coagulación de la sangre después de las vacunas contra Covid-19. La Dra. Janci Chunn Lindsay, bióloga molecular y toxicóloga, habló ante los CDC y pidió que se detuviera inmediatamente la producción y distribución de la vacuna contra Covid-19. Citando los posibles daños a la fertilidad, los problemas de coagulación de la sangre (coagulopatías) y el escape inmunológico, la Dra. Lindsay explicó al comité las pruebas científicas que demuestran que las vacunas contra el coronavirus no son seguras. [8]

Al posible efecto adverso que puede producir la vacunación sobre la fertilidad, hay que sumar los múltiples trastornos de la coagulación de la sangre reportados (trombosis y coagulopatías) y los efectos potenciales a largo plazo de estas vacunas, como las enfermedades autoinmunes y el escape inmunológico con la aparición de nuevas cepas. [9]. Recordemos que existen regiones inmunosupresoras en la proteína sincitina-2 y también en la Spike que se introduce con la vacuna, que podrían estar causando una depresión inmunitaria después de la vacunación, a través de un mecanismo mediado por las células T.

Esta evidencia indica que se debería detener la campaña de vacunación masiva global, hasta que se puedan investigar estas cuestiones, porque podríamos estar induciendo un fenómeno como la enfermedad de Marek o la parálisis de las gallinas, que es una enfermedad viral causada por un alfa-herpesvirus oncogénico que enferma a los pollos. El virus de Marek se puede encontrar en todo el mundo, es muy resistente a las condiciones ambientales y se expande debido a su gran estabilidad. Este virus se convierte en un problema cuando los pollos vacunados, libres de la enfermedad, excretan el virus contagioso igual que las gallinas enfermas y diseminan el virus provocando una enfermedad viral neoplásica caracterizada por linfomas de las células T e infiltraciones por linfocitos en nervios y órganos.

¿Realmente los CDC aún creen que los beneficios son mayores que los riesgos?

Referencias:


[1] https://www.who.int/news-room/feature-stories/detail/the-moderna-covid-19-mrna-1273-vaccine-what-you-need-to-know

[2] Preliminary Findings of mRNA Covid-19 Vaccine Safety in Pregnant Persons. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33882218/    

[3] https://www.wsj.com/articles/cdc-recommends-pregnant-women-receive-covid-19-vaccine-11619217983

[4] Aclaran que todos los autores son empleados o contratistas del gobierno de los Estados Unidos y no tienen conflicto de intereses; y que los resultados y conclusiones del artículo son los de los autores y no representan necesariamente la posición oficial de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) o de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA).

[5] Acontecimientos adversos tras la administración a mujeres embarazadas de la vacuna monovalente contra la gripe A (H1N1) 2009 notificados al Sistema de Notificación de Acontecimientos Adversos a las Vacunas https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21861964/

[6] Las vacunas contra covid-19 podrían afectar la fertilidad. https://cienciaysaludnatural.com/las-vacunas-contra-covid-19-podrian-afectar-la-fertilidad/

[7] Aumento del 6000% de abortos espontáneos en EE.UU. desde el comienzo de las inyecciónes K0 B¡T https://cienciaysaludnatural.com/aumento-del-6000-de-abortos-espontaneos-en-ee-uu-desde-el-comienzo-de-las-inyecciones-k0-bt/

[8] https://www.jennifermargulis.net/halt-covid-vaccine-research-scientist-urges-cdc/ 

[9] Vacunados ponen en riesgo a no vacunados en documentos de Pfizer https://cienciaysaludnatural.com/vacunados-ponen-en-riesgo-a-no-vacunados-en-documentos-de-pfizer/