jueves , 5 diciembre 2019
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Activación inmunitaria materna y trastorno del espectro autista

Maternal Immune Activation and Autism Spectrum Disorder: From Rodents to Nonhuman and Human Primates

Milo Careaga, Takeshi Murai y Melissa D. Bauman
Biological Psychiatry, 2017-03-01, Volumen 81, Número 5, Páginas 391-401, Copyright © 2016 Society of Biological Psychiatry

PMID: 28137374 PMCID: PMC5513502 DOI: 10.1016/j.biopsych.2016.10.020

Resumen

Un subgrupo de mujeres que están expuestas a infecciones durante el embarazo tienen un mayor riesgo de dar a luz a un niño que luego será diagnosticado con un trastorno del desarrollo neurológico o neuropsiquiátrico. Aunque los estudios epidemiológicos se han centrado principalmente en la asociación entre la infección materna y un mayor riesgo de esquizofrenia de la descendencia, la creciente evidencia indica que la infección materna también puede aumentar el riesgo de trastorno del espectro autista. Varios factores, incluida la susceptibilidad genética, la intensidad y el momento de la infección, y la exposición a eventos posnatales adversos adicionales, pueden influir en la medida en que la infección materna altera el desarrollo del cerebro fetal y qué fenotipo de enfermedad (trastorno del espectro autista, esquizofrenia, otro desarrollo neurológico Trastornos) se expresa. Los modelos animales preclínicos proporcionan un banco de pruebas para evaluar sistemáticamente los efectos de la infección materna en el desarrollo del cerebro fetal, determinar la relevancia para los trastornos del sistema nervioso central humano y evaluar nuevas estrategias preventivas y terapéuticas. Los modelos de activación inmune materna en ratones, ratas y primates no humanos sugieren que la respuesta inmune materna es el vínculo crítico entre la exposición a la infección durante el embarazo y los cambios posteriores en el desarrollo cerebral y conductual de la descendencia. Sin embargo, las diferencias en el tipo, la gravedad y el momento del desafío inmune prenatal junto con inconsistencias en los enfoques de fenotipado conductual han dificultado la traducción de los resultados preclínicos a los estudios en humanos. Aquí destacamos las promesas y limitaciones del modelo de activación inmunitaria materna como una herramienta preclínica para estudiar los factores de riesgo prenatales para el trastorno del espectro autista, y sugerimos cambios específicos para mejorar la reproducibilidad y maximizar el potencial de traducción.