lunes , 26 septiembre 2022

¿Qué son los exosomas y por qué se confunden con virus patógenos?

Por Almudena Zaragoza. Bióloga N Col 19086M. Extractado de https://biologosporlaverdad.es/que-son-los-exosomas-y-por-que-se-confunden-con-virus-patogenos/

Esquema general de la formación y contenido de los exosomas. Fuente: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-99402021000100105

Los exosomas son cápsulas (vesículas) que fabrica la propia célula y que contienen principalmente proteínas que van a ser degradadas y material genético tanto ARN, como ADN. Dependiendo de para qué se sinteticen tendrán un contenido u otro (Tabla 1). Su función es el reciclaje de proteínas que vayan a ser desechadas y la comunicación entre células de diferentes órganos, para coordinar así respuestas fisiológicas del cuerpo.

Para ser reconocidas por las células de destino (todo mensaje tiene un emisor y un receptor) tienen proteínas en su superficie, que sirven de llave para abrir otras células.

Esquema de entrada en la célula mediante proteínas de superficie y fusión de exosomas en células renales. Éstos exosomas portan ARN, un fragmento de código que actúa a modo de mensaje y es capaz de activar la expresión génica y la producción de proteínas, lípidos, etc. En la célula diana. Fuente: https://www.researchgate.net/publication/51609232_Exosomes_and_the_kidney_Prospects_for_diagnosis_and_therapy_of_renal_diseases


Es cuando estamos enfermos y hay desequilibrios en nuestro cuerpo y se activa el sistema inmune, cuando se ha comprobado que existe emisión activa de exosomas por parte de los órganos afectados. Se sabe que todo tipo de células son capaces de emitir exosomas, células epiteliales, fibroblastos, células del sistema nervioso, adipocitos, neuronas, linfocitos B, células T, plaquetas, etc. Y que éstos se encuentran en todos los fluidos corporales, sangre, leche materna, orina, esperma, líquido amniótico, saliva, etc (Fuentes: http://www.eurekaselect.com/article/78008https://www.science.org/doi/10.1126/science.aau6977).

Hoy en día se sabe que el genoma humano contiene una importante cantidad de secuencias de origen viral (Fuente: https://link.springer.com/article/10.1134/S0026893317020066), de hecho si uno rastrea los genes que contiene nuestro manual de instrucciones, su origen son componentes retrovirales y sus derivados, lo que implica que a lo largo de los saltos evolutivos estas secuencias se habrían ido insertando en los organismos como parte de su información genética.

«Cada vez es más evidente que las fuerzas impulsoras de la novedad evolutiva no son mutaciones aleatorias derivadas del texto genético, sino una edición precisa del genoma por parte de agentes virales omnipresentes«. (Fuente: https://link.springer.com/article/10.1007/s10441-006-9000-7).

Günther Witzany, 2006.

El 90 % de nuestro ADN tiene la capacidad de transcribirse para formar moléculas de ARN o transcritos, envuelve este material génico y lo envía a células receptoras, estos mensajes de vital importancia para que nuestro organismo funciona adecuadamente se han englogado dentro del denominado transcriptoma humano (Fuente: https://www.mdpi.com/2073-4425/3/3/344). Por lo tanto, los exosomas forman parte de la vía de comunicación del transcriptoma humano, están estrechamente relaccionados. Es fundamental para la comprensión de estas vías de señalización el papel del sistema inmunitario, como intermediario entre las señales que provienen del exterior del cuerpo y la activación de la síntesis de exosomas.

El sistema inmune se ha descrito clásicamente como un mecanismo de defensa ante bacterias y virus, diseñado para «combatirlos», sin embargo hoy en día sabemos que el intestino humano contiene billones de virus y millones de bacterias, este hecho ha propiciado la reinterpretación del sistema inmunológico como un proceso fisiológico simbiótico entre el huésped y su microbiota, en la que se incluye también el viroma humano (Fuentes: https://www.nature.com/articles/d42859-019-00014-2). Si nuestro cuerpo está plagado de baterias y virus y nuestro material genético formado por secuencias de origen viral, entonces no hay nada que combatir sino muchos procesos complejos que regular, para que la compleja red de la vida funcione correctamente.

De hecho hoy en día sabemos que los virus bacteriófagos que se unen a las mucosas de nuestro intestino forman parte de la respuesta inmune innata no derivada del huésped (Fuente: https://doi.org/10.1073/pnas.1305923110 ) y que los retrovirus endógenos codificados en nuestro genoma participan en la expresión génica mediada por interferones (Fuente: https://www.science.org/doi/10.1126/science.aad5497). Los interferones son glicoproteínas secretadas por las células del sistema inmune cuya producción depende de la detección de ARN, ayudan a controlar vías metabólicas relacionadas con la producción de células sanguíneas, producen factores de control del cáncer y mantienen la homeostasis en los tejidos (Fuente: https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fimmu.2017.00873/full).

Con estas evidencias se puede concluir diciendo que los exosomas, son el resultado de la expresión génica de nuestros virus endógenos, de ahí que hayan sido nombrados como virus-like particles, los emiten tejidos sanos y enfermos, son señales que provienen del interior de nuestras células y están regulados su vez por el sistema inmune que se comunica con los virus y bacterias que tapizan nuestras mucosas y piel y que contribuyen al equilibrio y salud de nuestro organismo (Fuente: https://www.science.org/doi/10.1126/science.aau6977).

¿Por qué han sido los exosomas confundidos con virus patógenos, causantes de enfermedades?

En primer lugar porque son virus en su fase extracelular, productos de nuestra expresión génica, mensajes entre células. Aquí cabría introducir el debate sobre si los virus son patógenos siendo parte de nuestro genoma y sistema inmune, obviamente la respuesta lógica es que no. Por lo tanto nos encontramos ante un error, me temo intencionado, de la interpretación de lo que son los virus. Por otro lado, los órganos y tejidos enfermos, incluso tumores emiten actívamente exosomas o virus-like particles (como también se los ha denominado), por lo que es algo habitual que estén relacionados con la enfermedad. Al fin y al cabo, están intentando equilibrar la situación, de ahí su papel en la homestasis. Pero ni mucho menos son la causa de la enfermedad.

Y por último y quizás más importante, es el diseño por parte de los laboratorios de las pruebas analíticas para la supuesta detección de virus (que según el relato oficial vienen de fuera y no son parte de nosotros y tienen la finalidad de enfermarnos), introduciendo aquí el falso concepto de contagio y patogénesis, que es en lo que se basa la biología y medicina ortodoxa y la teoriá que avala y da sentido a toda la industria de venta de vacunas y fármacos. ¡Tenemos que combatir a los agentes causantes de enfermedad, los malvados virus y bacterias! Es básicamente su eslogan.

Cuando usan la técnica RT PCR para la detección de ARN de un presunto virus «asesino», no cotejan que ese ARN detectado pertenezca al transcriptoma humano y sea un mero mensaje en el interior de un exosoma. Cuando hacen pruebas de antígenos (proteínas virales), no comprueban que sean las proteínas de la superficie de las membranas de los exosomas u otras proteínas retrovirales de fusión, como las de clase I entre las que se encuentra la famosa «spike protein«, pero la humana normal, no la vacunal, ni la del virus asesino de murciélago, la que tenemos todos los seres humanos y que se expresa en las envolturas de estos exosomas o virus-like particles, en algunas situaciones de desequilibrio. Cuando hacen pruebas de anticuerpos (proteínas que detectan antígenos), obvían que los anticuerpos se producen de forma natural para reciclar proteínas, función de la que se encargan precisamente los exosomas, de reciclar antígenos y otras proteínas. Quizás esos anticuerpos, de los que se sabe se producen durante toda la vida, sean simplemente la señal que activa el reciclaje de proteínas por parte de los exosomas en nuestro organismo, mediado por la expresión génica de nuestros virus endógenos.

La comunicación intercelular y con el microbioma y viroma humano, es sin duda un proceso biológico fascinante y complejo, pero que han utilizado, malinterpretándolo, para aterrorizar a la población y ganar miles de millones en pruebas diagnósticas, vacunas y fármacos, con la excusa de un falso virus de murciélago y pangolín, al que llamaron SARS CoV 2.

La comunicación intercelular y con el microbioma y viroma humano, es sin duda un proceso biológico fascinante y complejo, pero que han utilizado, malinterpretándolo, para aterrorizar a la población y ganar miles de millones en pruebas diagnósticas, vacunas y fármacos, con la excusa de un falso virus de murciélago y pangolín, al que llamaron SARS CoV 2. Bajo estas premisas, pueden inventarse cualquier otra amenaza vírica, si no luchamos por una explicación más lógica de los procesos naturales de nuestro cuerpo y sus instrucciones, los virus.