sábado , 1 octubre 2022

Necrólisis epidérmica letal tóxica probablemente inducida por la vacuna de Sinopharm

Lethal Toxic Epidermal Necrolysis probably induced by Sinopharm COVID-19 vaccineNécrolyse épidermique toxique létale probablement induite par le vaccin Sinopharm COVID-19 https://doi.org/10.1016/j.reval.2022.07.001Explicado por Karina Acevedo Whitehouse Ph.D

Los reportes de eventos adversos asociados en el tiempo a las inoculaciones que registran los sistemas de monitoreo, como VAERS, no son números; ¡son personas! Personas con una vida, con seres amados, con familia, con sueños, con alegrías, con algo que dejar de sí en el mundo. También son personas aquellas en las que se basan los reportes de caso o casos clínicos publicados.

Ese es el caso de este reporte clínico, publicado en la Revista Francesa de Alergología por Seck y colaboradores, y titulado (traducido del inglés) «Necrólisis epidérmica letal tóxica probablemente inducida por la vacuna COVID-19 de Sinopharm» (https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1877032022003566).

La necrólisis epidémica letal tóxica es una reacción adversa seria e infrecuente que suele tener una alta probabilidad de morir a causa de ella. Es una forma severa del Síndrome Stevens-Johnson (https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/toxic-epidermal-necrolysis/symptoms-causes/syc-20491903), que refleja una reacción grave a un medicamento, que ocasiona llagas, dolor y erupciones en la piel.

Se ha asociado típicamente al uso de sufonamidas (un tipo de antibiótico), fármacos anti-epilepsia y alopurinol, y su registro asociado a vacunas ha sido infrecuente, con menos de 20 casos reportados en la literatura a la fecha.

https://www.openvaers.com/covid-data

Más allá de la literatura médica, una búsqueda en VAERS muestra que entre 1990 (cuando comenzaron a registrarse eventos adversos de forma sistemática) y 2022, se han dado 96 reportes de necrólisis epidérmica asociado en el tiempo a alguna vacuna (hablo de todas las vacunas juntas que se han administrado en los Estados Unidos, en 32 años).

Como ven, incluso considerando que se reporta del 1 al 10% de lo que realmente ocurre en los sistemas como VAERS, el padecimiento no es común, porque se han aplicado millones de dosis de todo tipo en esos 32 años. Bueno, pues entre esos 96 reportes en 32 años por todas las vacunas puestas, los productos COVID se han asociado a 5 reportes de necrólisis epidérmica en VAERS.

Cinco de los 96 reportes en menos de dos años se asocian a estos productos. Sigue siendo bajo (en comparación, por ejemplo con la miocarditis, la perimiocarditis, los accidentes vasculares cerebrales y tromboembolismos trombóticos, los casos de tinnitus, alteraciones hepáticas, alteraciones hormonales reproductivas y muerte súbita) pero es una frecuencia, relativamente hablando con lo observado para las otras vacunas, muy alta.

El reporte: Un hombre de 92 años, con hipertensión, recibió la vacuna Sinopharm contra SARS-CoV-2 (esta es de tipo inactivada, como era la mayoría de las vacunas hasta el 2020; es decir, contiene un cierto número de viriones completos pero que ya no son capaces de replicar y contiene adyuvantes para que el sistema inmune se active), y 20 días después presentó un desprendimiento severo de piel, abarcando hasta el 40% de su epidermis, con fiebre y taquicardia.

A pesar del tratamiento, murió a los 5 días de haber comenzado el cuadro. Los autores explican los mecanismos que podrían haber llevado a esta reacción, y estos se centran en que los antígenos (es decir, fragmentos de proteínas del virus) que luego de la vacunación pueden expresarse en la superficie de los queratinocitos (células más numerosas de la piel ), y que esto activara a los linfocitos T-citotóxicos provocando la muerte de las células de la piel. Ya se han reportado casos parecidos asociados a las otras marcas/plataformas (Pfizer,y Moderna), aunque en estos, los pacientes no murieron.

Sé que podrá argumentarse que era un hombre con una edad que excede la esperanza promedio de vida, y que tenía comorbilidades, y eso es cierto; pero si ven el reporte de caso y se dan el tiempo de mirar cómo acabó la piel de la persona, se darán cuenta que no hay motivo para que nadie, de la edad que sea, experimente algo así por aceptar un producto que no ofrece protección inmune contra un patógeno que tiene una letalidad muy baja y para la cual existe tratamiento médico oportuno y económico.

¿No se supone que la premisa médica más importante es ‘primero, no hagas daño‘? la premisa de mis acciones es esa: no hacer más daño del daño asociado con lo que estoy intentando tratar. Espero que esta información les sea de utilidad, y que, si les nace hacerlo, lo puedan compartir con médicos conocidos para que, al menos, conozcan que este tipo de situaciones puede ocurrir post-inoculación.

Más de 1250 estudios científicos publicados por expertos, sobre efectos adversos de la inyección K0 B1T, clasificados por especialidad médica.

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Más casos:

Genital necrosis with cutaneous thrombosis after COVID‐19 mRNA vaccination https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC9011818/

Vulvar Aphthous Ulcer in an Adolescent After Pfizer-BioNTech (BNT162b2) COVID-19 Vaccination https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8542512/