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Vacuna contra la polio la verdadera Historia

Antes de que se generalizara el uso de la vacuna, muchas enfermedades se agrupaban bajo la denominación común de «polio». Solo después de que la vacuna fuera aceptada ampliamente hubo un esfuerzo por distinguir el poliovirus de otros tipos de enfermedad paralítica. Las siguientes son algunas que hubieran podido ser clasificadas y documentadas como polio antes de 1958.

  • Enterovirus como el virus de Coxsackie y el ECHO virus
  • Sífilis congénita no diagnosticada
  • Envenenamiento por arsénico y DDT
  • Mielitis transversa
  • Síndrome de Guillain-Barré
  • Parálisis de las extremidades provocada por inyecciones intramusculares de muchos tipos, incluidas diversas vacunas
  • Meningitis aséptica
  • Enfermedad de manos, pies y boca 11
  • Envenenamiento por plomo 12
  • Todas ellas son dolencias que siguen existiendo hoy y que la vacuna contra la polio no podría evitar.

11. W. Xu, C. F. Liu, L. Yan, J. J. Li, L. J. Wang, et al., «Distribution of Enteroviruses in Hospitalized Children with Hand, Foot and Mouth Disease and Relationship Between Pathogens and Nervous System Complications», Virology Journal, vol. 9, 9 de enero, 2012, p. 8.

12. A. F. Braff, D. O. Lynn y O. A. Wurl, «Fatal Lead Poisoning Simulating Poliomyelitis», US Armed Forces Medical Journal, vol. 3, n.º 9, septiembre 1952, pp. 1353-1357.

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Diagnósticos

La práctica entre los médicos antes de 1954 era diagnosticar «polio» a todos los pacientes que sufrieran parálisis, aunque fuera durante un breve período (24 horas). En 1955, el año en que salió la vacuna de Salk, los criterios para diagnósticos se hicieron mucho más estrictos. Si no había parálisis residual 60 días después del inicio, no se consideraba que la enfermedad fuera polio paralítica. Este cambio supuso una gran diferencia en la prevalencia documentada de la polio paralítica, porque la mayoría de las personas se recuperaban de la parálisis antes de 60 días.

Con anterioridad a 1958 no hubo diagnóstico de la polio mediante pruebas de laboratorio. Los criterios diagnósticos de la enfermedad eran muy amplios antes de los ensayos de campo de la vacuna en 1954. Antes de que se usara la vacuna, los profesionales de la salud estaban celosamente atentos a la polio. Después de los ensayos con vacunas, observaban a quién desarrollaba la polio —si estaba o no vacunado— y hacían todo lo posible para diagnosticar una enfermedad ajena a la polio en una persona vacunada. Los procedimientos diagnósticos se han seguido perfeccionando. El virus de Coxsackie y la meningitis aséptica se han distinguido de la poliomielitis paralítica. Antes de 1954, muchísimos de estos casos se clasificaban erróneamente como poliomielitis paralítica. Por tanto, simplemente por el cambio de criterios diagnósticos, estaba predeterminado que entre 1955 y 1957 disminuyera el número de casos paralíticos, se usara o no la vacuna. 14, 15

14. H. Ratner et al., «The Present Status of Polio Vaccines», Illinois Medical Journal, vol. 118, n.º 2, 3, pp. 84-93, 160-68. Transcripción de una mesa redonda celebrada antes de la Section on Preventive Medicine and Public Health en el 120 encuentro anual de la Illinois State Medical Society en Chicago, 26 de mayo, 1969.

15. G. C. Brown, «Laboratory Data on the Detroit Poliomyelitis Epidemic 1958», Journal of the American Medical Association, vol. 172, 20 de febrero, 1960, pp. 807-812.

Epidemia de Polio 1958, Michigan – EEUU

Como ejemplo de cómo enfermedades paralíticas que se pensaba que eran polio no tenían ninguna relación con los poliovirus, considérese la bien documentada epidemia de 1958 de Míchigan. La epidemia se produjo cuatro años después de que se iniciara la campaña de la vacuna de Salk. Un análisis exhaustivo de los casos diagnosticados reveló que más de la mitad de ellos no guardaban ninguna relación con el poliovirus

Después de la vacuna, hubo un esfuerzo conjunto por distinguir los casos de poliovirus de los que no lo tenían. Era un interés inexistente antes de 1958, cuando muchas enfermedades hoy comunes se escondían detrás del nombre poliomielitis. La mielitis transversa, la meningitis viral o aséptica, el síndrome de Guillain-Barré, el síndrome de fatiga crónica, la meningitis espinal, el síndrome postpolio, la parálisis flácida aguda, la encefalopatía enteroviral, la neuritis traumática, el síndrome de Reye, etc., todas se podían diagnosticar como polio antes de 1958.


Manipulación de los Medios

El poliovirus nunca fue el gran exterminador ni paralizante que se hizo creer a la gente que era con las terribles imágenes que en la década de 1950 se mostraban constantemente. Las imágenes fotográficas y cinematográficas de la polio que se utilizaron para disponer a la gente a favor del desarrollo y la aceptación de la vacuna se retiraron cuando empezó la campaña de vacunación. La gente acogió agradecida la vacuna que se creía que había acabado con la terrible enfermedad. Para mantener la fe de la gente en la vacuna, en especial a la luz de varios casos graves de polio paralítica inducida por ella, había que borrar las imágenes de la polio en la nueva población altamente vacunada. Las campañas de la Marcha de los Centavos (March of Dimes) que en su día se diseñaron para incidir en el miedo y los sentimientos de las personas se convirtieron en lo que hoy refleja el lema de «trabajar juntos por unos bebés más fuertes y sanos», para financiar las vacunas para bebés y futuras madres.


Paralisis por DDT

Los insectos eran la ruina no solo de ganaderos y agricultores de todo el mundo. Se pensaba que las moscas, en particular, propagaban la polio dentro y fuera de casa. La respuesta de los asustados padres era fumigar DDT en toda la casa, ventanas, fiambreras de la comida.

Se ponía DDT en el agua para lavar la ropa de vestir, la de cama y los colchones. Se creía que era un insecticida seguro y efectivo, con el que se podían fumigar incluso playas públicas y a los propios niños, en un esfuerzo por frenar la propagación de la polio. La mayoría de la gente pensaba que el DDT no solo no era tóxico, sino que realmente era bueno para las personas.

En la década de 1960, había pruebas convincentes de que el poliovirus podía vivir sin problemas en las células tratadas con pesticida y, además, de que los pesticidas causaban una mayor propensión a la invasión vírica. 26
Se descubrió que el DDT favorecía la liberación y multiplicación intracelular del poliovirus. 27

26. J. Gabliks, «Responses of Cell Cultures to Insecticides: Altered Susceptibility to Poliovirus and Diphtheria Toxin», Proceedings of the Society for Experimental Biology and Medicine, vol. 120, octubre 1965, pp. 172-175.

27. J. Gabliks y L. Friedman, «Effects of Insecticides on Mammalian Cells and Virus Infections», Annals of the New York Academy of Sciences, vol. 160, 1969, pp. 254-271.

De modo que posiblemente contribuía a convertir en muy virus muy dañino lo que era un virus intestinal normalmente benigno. Lamentablemente, esta información no apareció en las publicaciones médicas hasta toda una década después de que la vacuna de la polio fuera una solución aceptada para la poliomielitis. En Estados Unidos y Canadá coincidió que el uso del DDT se prohibió en los años sesenta más o menos al mismo tiempo que la polio iba despareciendo.

Pesticidas y Paralisis

El siguiente diagrama muestra el paralelismo entre la epidemia de polio de Estados Unidos y las toneladas de pesticidas (en su mayor parte DDT) fabricadas entre 1940 y 1970.

A finales del siglo XIX la polio se considerara algo terrible hasta que en Estado Unidos se prohibió el uso del DDT. Pero esto último no ocurrió hasta que se aceptó plenamente la vacuna contra la polio, como salvadora de la humanidad, en 1954. En 1979, se determinó que la polio había desaparecido de Estados Unidos y desde entonces se perpetuó el mito. Tambien el arsénico se utilizaba en frutas y verduras, que se fumigaban con arsenato de plomo y arsenato de calcio, que así se pasaba a las personas y a los animales. Raramente se recomendaba lavar o eliminar las capas exteriores contaminadas de los productos tratados con arsénico. Los programas masivos de fumigación en primavera y durante las cosechas están entre las razones de que en su momento la polio se llamara diarrea estival. En 1939, la Asociación Médica Americana dio su Sello de Aprobación exclusivamente a los fármacos que aprobaba el presidente Morris Fishbein. Uno de los productos muy recetados era Triparsamida, un derivado del arsénico que fabricaba Merck con licencia del Instituto Rockefeller de Investigaciones Médicas. El medicamento se usaba con la esperanza de que contrarrestara los síntomas de sífilis avanzada, y era frecuente que a un mismo paciente se le pusieran más de 100 inyecciones 43. Se sabía que otros dos fármacos, neoarsfenamina y neosalvarsán, causaban síntomas parecidos a los de la poliomielitis, que se diagnosticaban como polio. No se consideraron informes alemanes de los años 1914 y 1928 sobre casos de polio provocados por inyecciones de arsénico.46
La Asociación Médica Americana, Merck y Rockefeller, pese a las advertencias del inventor de la Triparsamida sobre sus peligros, siguieron distribuyendo el medicamento, 47 y la epidemia de polio siguió aumentando

43. F. E. Cormia, «Tryparsamide in the Treatment of Syphilis of the Central Nervous System», British Journal of Venereal Diseases, vol. 10, abril 1934, pp. 99-116.

46. H. Kern, «Ueber eine anstaltsendemie von Heine-Medizinscher krankheit», Muen Med Wochen, vol. 61, 1914, pp. 1053-1055; «Alterthum, Lues congenital and poliomyelitis», Deut Med Wochen, vol. 54, 1928, pp. 522-523; H. Gougerot, «Eveil d’infection neurotrope a virus filtrant a ls suite d’arsenotherapie chez dez syphilitiques», Bull Soc Derm Syph, vol. 42, 1935, pp. 794-795.

47. E. Mullins, Murder by Injection, National Council for Medical Research, 1988.

Riesgo Real

El Centro de Control de Enfermedades define el índice paralítico estadístico de la polio y calculan que es de menos del 1 % en algunos tipos de síndrome paralítico permanente. Aproximadamente el 95 % de las personas contagiadas de polio no muestran síntomas. Entre el 4 % y el 8 % de las personas contagiadas tienen síntomas menores, como fiebre, fatiga, náuseas, dolor de cabeza, síntomas similares a los de la gripe, rigidez de cuello y espalda, y dolor de extremidades, que en muchos casos desaparecen por completo. Menos del 1 % de los casos de polio se traducen en parálisis permanente de las extremidades (normalmente las piernas). De los paralizados, entre el 5 % y el 10 % (de ese 1 %) fallecen cuando la parálisis alcanza los músculos respiratorios. 50

Se extirpaban las amígdalas sin necesidad

Para que el poliovirus provoque daños es necesario que pueda penetrar en el interior del cuerpo a través de la «lesión del nervio periférico», algo que la tonsilectomía propicia en alto grado. El procedimiento invasivo de extraer las amígdalas generaba el riesgo de contraer la polio bulbar, como revelan muchos estudios e informes. 57, 58, 59, 60 Los cirujanos extirpaban las amígdalas por razones económicamente rentables pero científicamente endebles. En la época de la polio, en Estados Unidos les fueron extirpadas las amígdalas sin necesidad a entre el 50 % y el 80 % de los niños de clase media y alta. Anderson demostró en su amplio grupo de una epidemia ocurrida en Utah en 1943 que la poliomielitis era más de 2,5 veces más prevalente en los niños tonsilectomizados que en los de su misma edad que no lo habían sido. La incidencia de la poliomielitis bulbar era 16 veces mayor en los niños a quienes se les habían extirpado las amígdalas que en la población infantil general. El 46 % de los casos de polio bulbar habían estado precedidos de una tonsilectomía reciente. 61 En su estudio de una serie de casos de poliomielitis bulbar en niños de entre 0 y 10 años, Cunning decía que la proporción entre tonsilectomizados y no tonsilectomizados era de 6 a 1. 62, 63 En 1971, el doctor Ogra informaba en el New England Journal of Medicine que las concentraciones de anticuerpos antipolio existentes previamente en la faringe disminuían entre seis y ocho veces. 64 El tema de cómo trataban los médicos a los pacientes en épocas de epidemia no acaba en lo que los médicos hacían, sino en lo que se negaban a hacer. El doctor Klenner tenía una tasa de éxito de casi el 100 % en la cura de docenas de casos de polio (incluso casos bulbares) con infusiones intravenosas de vitamina C.

50. «Polio Disease In-Short», Centers for Disease Control and Prevention, Department of Health and Human Services, , consultado el 17 de junio, 2013.

57. M. Siegel, M. Greenberg y M. C. Magee, «Tonsillectomy and Poliomyelitis, II, Frequency of Bulbar Paralysis, 1944-1949», Journal of Pediatrics, vol. 38, n.º 5, mayo 1951, pp. 548-558.

58. Francis Thomas, «Poliomyelitis Following Tonsillectomy in Five Members of a Family », Journal of the American Medical Association, vol. 119, n.º 17, 1942, pp. 1392-1396.

59. J. A. Glover, «The Paediatric Approach to Tonsillectomy», Archives of Disease in Childhood, vol. 23, 1948, pp. 1-6.

60. R. V. Southcott, «Studies on a Long Range Association Between Bulbar Poliomyelitis and Previous Tonsillectomy», Medical Journal of Australia, vol. 2, n.º 8, agosto 1953, pp. 281-298.

61. John Anderson, «Poliomyelitis and Recent Tonsillectomy», Journal of Pediatrics, 1945, pp. 68-70.

62. D. S. Cunning, «Tonsillectomy-Poliomyelitis Survey, 1947», Laryngoscope, vol. 58, n.º 6, junio 1948, pp. 503-513.

63. D. S. Cunning, «Tonsilectomy and Poliomyelitis», Archives of Otolaryngology, vol. 46, n.º 5, noviembre 1947, pp. 575-583.

64. P. L. Ogra, «Effect of Tonsillectomy and Adenoidectomy on Nasopharyngeal Antibody Response to Poliovirus», New England Journal of Medicine, vol. 284, n.º 2, 14 de enero, 1971, pp. 59-64.

Laboratorios Rockefeller y vacunas como fuente de Epidemias

Nunca en la historia de la polio hubo más pánico que en la epidemia que sufrió Nueva York en 1916. El doctor H. V. Wyatt publicó en 2011 un documento en que habla de la posibilidad de que una cepa de diseño altamente virulenta de la polio «escapara» de los laboratorios Rockefeller, causando la mayor epidemia de polio de la historia de Estados Unidos. No se sabe exactamente qué pudo haberse escapado del laboratorio.

Se calculaba que la epidemia había afectado a 23.000 casos, con 5.000 muertes, y se extendió por Nueva Inglaterra y los estados del Atlántico medio, llegando a Delaware, Maryland y el Distrito de Columbia, con unos pocos casos en Vermont y Canadá. No había conexión manifiesta con epidemias menores de Virginia occidental y Minnesota, Wisconsin y Míchigan. Eran unas características que nunca se repitieron. En su momento no se observaron otros tres aspectos: el número de niños de 2 años afectados era el mayor jamás registrado; la tasa de mortalidad del 25 % era la más alta nunca registrada (desde luego más que la del virus salvaje natural de la polio, que es de menos del 1 %); la epidemia empezó a principios de mayo, mucho antes de la estación estival normal de la polio. 69

69. H. V. Wyatt, «The 1916 New York City Epidemic of Poliomyelitis: Where Did the Virus Come From?», The Open Vaccine Journal, vol. 4, 2011, pp. 13-17.

En la época se difundió la idea de que la epidemia se había iniciado en niños llegados de Italia. Pero los datos de inmigración no encajan con tal hipótesis. Los libros oficiales sobre inmigración demuestran que la epidemia comenzó antes de que llegaran aquellos niños.

En muchos informes sobre la polio se habla de la epidemia de 1916, pero los detalles difieren, y muchos son incorrectos. No se había informado de los primeros casos que se produjeron en mayo en Brooklyn, pero en fechas posteriores los descubrieron investigadores del Servicio de Salud Pública de Estados Unidos.70

70. H. V. Wyatt, «The 1916 New York City Epidemic of Poliomyelitis: Where Did the Virus Come From?», The Open Vaccine Journal, vol. 4, 2011, pp. 13-17.

El elemento exclusivo de aquella epidemia era la gran capacidad del virus de destruir el sistema nervioso, de modo muy similar al de la cepa «MV» cultivada en los laboratorios Rockefeller.

A tres millas del epicentro de brote, Simon Flexner y sus ayudantes del Instituto Rockefeller de la Calle 63 y la Avenida York, cerca del Puente de Queensborough de la isla de Manhattan, habían estado pasando tejido de médula espinal que contenía el poliovirus, de la médula espinal de un mono Rhesus a la de otro. Estos experimentos siguieron con el paso del virus, que a veces se reforzaba con un virus de los pacientes recién contraído… Aquellos médicos no eran conscientes de lo que estaban manipulando… En 1916, se habían seleccionado mutantes del virus Rockefeller original para reproducirlos en neuronas motoras del mono, pero aún tenían una alta capacidad de reproducción en otras células… Es mucha coincidencia que una cepa neurotrópica única del poliovirus se desarrollara a unas pocas millas de una epidemia causada por una cepa exclusivamente patogénica del virus… A unas pocas manzanas del Instituto Rockefeller de la Avenida Lexington y la calle 63, la línea elevada de la Tercera Avenida se unía en la estación Municipal Building a la línea BRT que va a Brooklyn por el puente de Brooklyn, con parada en la calle 3 y la Quinta Avenida, donde vivía el primer caso. Sin embargo, casi cualquier parte de Nueva York estaba a pocas calles de alguna línea de metro que llevaba al Instituto Rockefeller.71

71. H. V. Wyatt, «The 1916 New York City Epidemic of Poliomyelitis: Where Did the Virus Come From?», The Open Vaccine Journal, vol. 4, 2011, pp. 13-17.

La importancia de esa epidemia es que preparó el camino para generar pánico. Médicos y pacientes por igual, después de esa polio de tan funestas consecuencias, se sentían abocados a un futuro de terror y, por ello, estaban dispuestos a hacer lo que hiciera falta para erradicar la polio. En la década de 1940, muchos médicos eran conscientes de que los promotores de la Fundación Nacional para la Parálisis Infantil (NFIP) y la Marcha de los Centavos (March of Dimes) eran responsables de aquel terror que se extendió por todo el país.72
Hoy, pocos son conscientes de la estrecha relación entre la NFIP y el Instituto Rockefeller. Casi todos los investigadores de la vacuna contra la polio eran del Rockefeller. El doctor Thomas Rivers, virólogo y director, era «consultor sin sueldo» de la NFIP, y Basil O’Connor (fundador de la NFIP) también actuaba de mentor y consejero de Albert Sabin y Thomas Francis. Sabin desarrolló la vacuna viva que hoy se utiliza en la India, y Francis dirigió el mayor experimento sobre salud pública de la historia: el ensayo de la vacuna Salk en 1954. Rivers estaba al mando del plan para acabar con la polio en 1938.73

72. Victor Cohn, Sister Kenny:The Woman Who Challenged the Doctors, University of Minnesota Press, 1975, p. 125.

73. David M. Oshinsky, Polio: An American Story, Oxford University Press, 2005, pp. 60, 170.

El desastre de Cutter y otros errores con la vacuna

Hoy, muchas personas desconocen el desastre de Cutter. Fue una epidemia de poliomielitis relacionada con el virus que comenzó con el uso de las vacunas de Jonas Salk inmediatamente después de que fueran desarrolladas y autorizadas a toda prisa por el Departamento de Salud, Educación y Bienestar de Estados Unidos. En dos horas concluyó ese proceso de autorización sin precedentes.75

75. Richard Carter, Breakthrough: The Saga of Jonas Salk, Trident Press, Nueva York, 1955, p. 282.

Ante la presión exterior, la comisión de autorizaciones que debía aprobar la vacuna lo hizo después de deliberar, pero sin antes haber leído toda la investigación, concretamente el Informe Francis en el que se debería haber basado su aprobación. El doctor Howard Shaughnessy, director del laboratorio del Departamento de Salud de Illinois, fue testigo de lo ocurrido.

Previamente, [la vacuna] se había distribuido como producto experimental, no un producto autorizado… se pidió a la comisión que tomara una decisión cuanto antes… se habló del informe que el doctor Francis había presentado, pero no estábamos en condiciones de discutirlo muy intensamente porque no habíamos visto el informe antes de esa mañana y nos lo repartieron después de la presentación… se nos presionó porque se nos dijo que era fundamental darse prisa, y llegados a las 5:00, algunos pensábamos que había que hablar más del asunto. Nos dijeron que debatirlo más supondría dejarlo para la semana siguiente, y tendríamos que ir a Washington o Bethesda, y la mayoría de los miembros no estaban dispuestos a hacerlo. En efecto, nos presionaron para que tomáramos una decisión antes de lo que normalmente hubiéramos hecho… Fue parte de la presión de los acontecimientos, por decirlo de algún modo.76

76. Opening brief of Defendant and Appellant Cutter Laboratories Gottsdanker v. Cutter Laboratories (1960) 182 Cal. App.2d 602 pp. 31-33. El Dr. Shaughnessy era Director de Laborarios y Jefe del departamento de Salud Pública de Illinois, Universidad de Chicago, y miembro del Ann Arbor Licensing Committee para la vacuna Salk.

El doctor Thomas Francis no presentó el informe final de su evaluación de los ensayos de campo de 1954 hasta abril de 1957, dos años después de que se autorizara la vacuna.77
En aquel momento, las autoridades de salud pública decretaron que los médicos inyectaran la vacuna aunque esos médicos no supieran gran cosa sobre su base científica ni el extenso ensayo de Francis. Las consecuencias de aquella impulsiva actuación resultaron ser importantes. El invento de Salk era una versión inyectable y supuestamente inactivada con forlmaldehído de la vacuna contra el poliovirus. El proceso de inactivación viral tenía graves problemas, que los implicados conocían desde el principio del desarrollo de la vacuna. Cualquier objeción profesional por parte de los científicos que intervenían en el desarrollo de la vacuna se reprimía inmediatamente.78
El doctor Paul Meier fue testigo del despido de científicos que no estaban de acuerdo con los planes de la NFIP.

77. T. Francis et al., «Evaluation of the 1954 Field Trial of Poliomyelitis Vaccine: Final Report », Poliomyelitis Vaccine Evaluation Center, University of Michigan, Ann Arbor, abril 1957.

78. H. Eyer et al., Social Medicine and Hygiene: An Evaluation of the Protective Immunization Against Poliomyelitis, Report of the Scientific Committee, 1956. Este documento de 102 páginas y 22 gráficos es una traducción de un informe alemán más extenso sobre un artículo publicado en MunchMed Wochenschr, abril 6, 1956. Una copia de la traducción inglesa está en posesión del autor.

Jonas Salk presentó un artículo en que aseguraba que todos los virus estaban inactivados, y que no quedaba ningún virus vivo. Pero no se relacionaba el sexto lote. Así que dije que algo estaba mal. Salk había recortado los datos para no mostrar qué ocurría con algunos lotes… Bien, efectivamente, la NFIP creó una comisión asesora. Y la reformó cuatro o cinco veces. Siempre que alguien no estaba de acuerdo, lo sacaban y ponían a alguien que lo estuviera. Cuando terminaron de formar la comisión, todos sus miembros eran distinguidos, pero muy sumisos.79

79. H. A. Marks, «Conversation with Paul Meier, Interview by Harry M. Marks», Clinical Trials, vol. 1, febrero 2004, pp. 131-138.

La consecuencia de ignorar las advertencias de científicos altamente calificados, que pública y repetidamente explicaron por qué y cómo el proceso de inactivación estaba mal desde el principio, el virus de la vacuna, sin necesidad alguna, infectó, paralizó y causó la muerte a niños y a los que habían estado en contacto con ellos.

Wendell Stanley, Sven Gard, Enders, Herdis von Magnus y yo mismo, entre otros, no estábamos de acuerdo, convencidos de que el proceso de inactivación no seguía una línea recta, y no se podía aceptar prolongar la línea por debajo de los puntos de referencia… Y recuerdo que Colin MacLeod planteó la pregunta de si realmente ese era el camino a seguir, pero así estaban las cosas, es decir: «Seguiremos adelante y fabricaremos la vacuna». Bien, así se fabricó la vacuna. Después Cutter fabricó varios lotes de la vacuna que después de ser inoculados provocaron casos de poliomielitis, algunos de ellos con parálisis grave.80

80. Edwin H. Lennette, «Pioneer of Diagnostic Virology with the California Department of Public Health», historia oral dirigida en 1982, 1983 y 1986 por Sally Hughes, Regional Oral History Office, The Bancroft Library, University of California, Berkeley, 1988.

Salk y los científicos que siguieron en el consejo de la NFIP interpretaron mal la curva de inactivación del formaldehído. El resultado fue que permanecía el virus vivo. Pero siguieron con su obstinada actitud de no atender a las advertencias.

La hipótesis básica de Salk era falsa. Ya en el congreso sobre la poliomielitis celebrado en Roma en septiembre de 1954, los suecos plantearon dudas sobre la inactivación del virus con formaldehído, que mostraba que la curva de inactivación no va en línea recta sino que sigue una curvatura continua. El fenómeno no tiene nada que ver con la presencia de agregados; la filtración no afecta en modo alguno a la forma de la curva.84

84. Sven Gard, «Prophylactic Vaccination Against Poliomyelitis», Svenska Läkartidningen (Swedish Physician’s Journal), vol. 53, n.º 121(nr3)a, enero 1956 (3ª semana), traducido del sueco y distribuido por el Oak Park Health Department, Oak Park, Illinois. Ref. p. 8.

En la virulencia de la vacuna de 1955 había otro factor. La vacuna empleada en el ensayo de 1954 contenía mertiolato, un compuesto de mercurio que producía un efecto virucida (mataba el virus). A Jonas Salk le decepcionó el efecto estimulador de anticuerpos que demostró el ensayo de campo de 1954, por lo que en la vacuna de 1955 se eliminó el mertiolato para provocar una respuesta de anticuerpo más rápida en los receptores de la vacuna. La vacuna no solo no era la misma aclamada vacuna que se ensayó en 1954, sino que estaba plagada de virus vivos de naturaleza altamente neurovirulenta: la cepa Mahoney. Entre el 17 de abril y el 30 de junio de 1955, se documentaron 260 casos de poliomielitis después de inocular a unas 400.000 personas la vacuna de Cutter. Noventa y cuatro casos eran de vacunados, 126 de contactos familiares, y 40 de contactos de la comunidad. La ratio estimada de casos por infecciones está en torno a 1 caso por entre 100 y 600 infecciones inyectadas.85
Es un hecho documentado que los contactos familiares adultos contraían la polio, de forma secundaria, por la vacuna,86 y algunos quedaban gravemente paralíticos. Trece contactos familiares necesitaron el pulmón de acero, y cinco fallecieron. Hubo casos documentados de niños que recibían la inyección de la vacuna, tenían el virulento virus vivo en las heces, y nunca enfermaron. Pero sí lo hicieron, y de gravedad, sus madres y vecinos. Un informe conservador reveló que 39 amigos y vecinos de niños que habían recibido la vacuna de Cutter quedaron paralíticos. Muchas más personas se infectaron en menor grado. La recién creada Unidad de Vigilancia de la Polio no se hizo eco de todos los casos que se produjeron por el efecto dominó de ese colosal percance. La razón es que tenían plazos muy estrictos, a partir de los cuales todo caso de polio de que se informara se consideraba que no era debido a la vacuna.

Paul Offit, inventor de vacunas y defensor de la vacunación obligatoria, escribió un libro sobre el incidente de Cutter. En él llega a admitir:

la enfermedad causada por la vacuna de Cutter era peor que la causada por el virus natural de la polio. y resume las estimaciones de los daños conocidos: Al final, 200.000 personas, como mínimo, fueron infectadas por el virus vivo de la polio que contenía la vacuna de Cutter; 70.000 desarrollaron debilidad muscular; 164, parálisis grave; y 10 fallecieron. El 75 % de las víctimas de Cutter quedaron paralíticas para el resto de su vida.87

87. Paul Offit, MD, The Cutter Incident, Yale University Press, 2005, p. 86 y 89.

Contaminación por virus de mono SV40

Está perfectamente documentado110 que las vacunas en cuya fabricación hasta los años ochenta se utilizaban riñones de mono, contenían un virus cancerígeno del mono que algunos investigadores médicos creen que pudo provocar cáncer a una parte de los millones a quienes se les administró.111 El virus simio 40 (SV40) es un virus del mono que se ha encontrado en varios tipos de cáncer humano, entre ellos el mesotelioma pulmonar, algunos tipos de tumor cerebral, y cáncer de hueso, mama, colon y riñón.112 Lamentablemente, la polémica sobre el porcentaje de muestras de tumores que contienen ADN y proteínas del SV40 ha paralizado el campo de estudio; por conflicto de intereses económicos y políticos, probablemente nunca se lleven a cabo las investigaciones necesarias para acreditar sólidamente la relación este virus-vacuna.

110. Rochelle Cutrone, John Lednicky, Glynis Dunn, et al., «Some Oral Poliovirus Vaccines Were Contaminated with Infectious SV40 After 1961», Cancer Research, vol. 65, n.º 22, 15 de noviembre, 2005, pp. 10273-10279.

111. Paola Rizzo, Ilaria Di Resta, Amy Powers, Herbert Ratner, and Michele Carbone, «Unique Strains of SV40 in Commercial Poliovaccines from 1955 Not Readily Identifiablewith Current Testing for SV40 Infection», Cancer Research, vol. 59, n.º 24, 15 de diciembre, 1999, pp. 6103-6108.

112. F. Qi et al., «Simian Virus 40 Transformation, Malignant Mesothelioma and Brain Tumors», Expert Review of Respiratory Medicine,vol. 5, octubre 2011, pp. 683-697.

La polémica se agudizó por las implicaciones legales de asociar la producción y distribución de vacunas de la polio contaminadas con el desarrollo de mesoteliomas humanos y tumores cerebrales. Quienes revisan los estudios no han estado dispuestos a avalar los estudios sobre el SV40 en que se habla de la necesidad de abordar primero la «controversia», pero, si no se financian, es imposible realizar estudios que se ocupen de los polémicos resultados.113

113. F. Qi et al., «Simian Virus 40 Transformation, Malignant Mesothelioma and Brain Tumors», Expert Review of Respiratory Medicine,vol. 5, octubre 2011, pp. 683-697.

Se sabe que el SV40 existe en el tejido canceroso, pero no en el tejido sano de alrededor,114 que causa daños genéticos extensivos in vitro y que provoca tumores cuando se inyecta a voluntarios115 y roedores. Sin embargo, no se considera científicamente válido relacionar los contaminantes virus SV40 con estos tumores humanos.

114. M. Carbone, R. A. Kratzke y J. R. Testa, «The Pathogenesis of Mesothelioma», Seminars in Oncology, vol. 29, febrero 2002, pp. 2-17.

115. F. Jensen, H. Koprowski, J. S. Pagano, J. Ponten y R. C. Ravdin, «Autologous and Homologous Implantation of Human Cells Transformed in Vitro by SV40», Journal of the National Cancer Institute, vol. 32, 1964, pp. 917-932.

Se ha descubierto una relación entre el SV40 y ciertos tipos de cáncer en humanos. Sin embargo, aunque el virus o su ADN se han hallado en determinados tipos de cáncer, no se ha determinado que el SV40 cause estos cánceres. Descubrir que dos sucesos están «relacionados» no equivale a establecer que uno es la causa del otro.116

116. Vaccine Safety: Frequently Asked Questions About Cancer, Simian Virus 40 (SV40), and Polio Vaccine, Centers for Disease Control and Prevention, 2012.

Algunos científicos que han dedicado su carrera al estudio de la polio y el SV40 saben de primera mano que la industria y los políticos pueden invalidar verdades científicas incómodas. Dos de los científicos más respetados del mundo en el campo del SV40, el doctor Harvey Pass y la doctora Michele Carbone, hablan de cómo se censuró la ciencia:

Yo (Michele Carbone) quería emitir un comunicado de prensa… y poder hablar con los medios si se ponían en contacto conmigo. También creo que el público y los medios tienen derecho a preguntarnos lo que deseen una vez que nuestro trabajo ha sido aceptado por una publicación de revisión por expertos, y que los científicos no deben decidir qué han saber y no saber los medios de comunicación… (el doctor Levine) me dijo que si yo, o Harvey, hablábamos con la prensa, en contra de su voluntad, seríamos «castigados»… A Pass le impresionó todo aquel alboroto, sobre todo la amenaza. «No pensaba que te pudieran castigar por hacer ciencia».117

117. D. Bookchin y J. Schumacher, The Virus and the Vaccine, St. Martin’s, Griffin, Nueva York, 2004, p. 163.

Nadie sabe cómo fue posible que un virus que la doctora Carbone apodó «la máquina de guerra perfecta»,119 porque afecta al menos a cuatro mecanismos celulares importantes que favorecen el cáncer o interfieren en las defensas contra él, pudo impactar en países que hoy siguen utilizando la vacuna oral de la polio masivamente. No se pude determinar, por falta de una investigación precisa, cuánta parte del espectacular aumento de las tasas de cáncer humano producido desde la introducción de productos simios en la población humana se debe al SV40. Hoy se siguen utilizando los monos en la fabricación de la vacuna de la polio. Según las alegaciones de Stanley Kops, el SV40 suponía y sigue suponiendo un riesgo potencial en la vacuna de la polio, tanto la oral (VOP) como la inactivada (VIP). La VIP que se usa en el mundo desarrollado se sigue tratando con formaldehído, pero se sabe desde 1961 que el SV40 sobrevive al formaldehído más allá del mínimo de 12 días.120 Los fabricantes de vacunas hablan hoy de un tratamiento con formaldehído de al menos 12 días.121

119. D. Bookchin y J. Schumacher, The Virus and the Vaccine, St. Martin’s, Griffin, Nueva York, 2004.

120. P. Gerber, G. A. Hottle y R. Grubbs, «Inactivation of Vacuolating Virus (SV40) by Formaldehyde», Proceedings of the Society for Experimental Biology and Medicine, vol. 108, octubre 1961, pp. 205-209.

121. Sanofi Pasteur, Poliovirus Vaccine Inactivated,IPOL, 15 de octubre, 2012, , consultado el 17 de junio, 2013.

Cambian de nombre a la Paralisis

En la India, la OMS, en su seguimiento de las campañas de vacunación, dice que los casos paralíticos relacionados con el poliovirus de tipo salvaje han disminuido, pero la parálisis ahora llamada parálisis flácida aguda (PFA) ha aumentado año tras año, llegando a 60.000 casos en 2011. En la India, a pesar de las activas campañas de la vacuna oral de la polio (o quizás debido a ellas), se ha producido un aumento constante de los diagnósticos de PFA parálisis flácida aguda . No obstante, la OMS y sus organizaciones afines celebran que el número de casos documentados de parálisis asociada al virus salvaje ha disminuido. Se ha publicado en Lancet126 que la incidencia de la PFA, en especial la no-polio, aumentó espectacularmente en la India después de que se introdujera una vacuna experimental y muy fuerte contra la polio. Y lo peor es que los niños a quienes se les reconoce PFA no-polio tienen el doble de probabilidades de fallecer que los que han sufrido la infección por el virus salvaje.127

126. J. Puliyel, C. Sathyamala y D. Banerji, «Protective Efficacy of a Monovalent Oral Type 1 Poliovirus Vaccine», The Lancet, vol. 370, 2007, pp. 129-130.

127. C. Sathyamala, «Polio Eradication Programme in India», The Indian Journal of Medical Research, vol. 125, 2007, pp. 695-696.

La tasa de PFA no-polio aumenta en proporción al número de dosis de vacunas de la polio administradas en cada zona… A nivel nacional, la tasa de esta PFA es hoy 12 veces más alta de lo esperado.

128. N. Vashisht and J. Puliyel, «Polio Programme: Let Us Declare Victory and Move On», Indian Journal of Medical Ethics, vol. 9, abril-junio 2012, pp.114-117.

La OMS dice que la polio está disminuyendo en la India. Para poder decir que está erradicada, habría que hacer análisis de heces a todos los que desarrollan parálisis, la mayoría de los cuales han sido vacunados con el virus vivo de la vacuna, que suele desplazar al virus salvaje del intestino. ¿Es posible que el aumento de las paralisis flácida aguda – PFA en la India sea consecuencia de la introducción de tanto virus de la vacuna en la población? ¿Esa gente contrae más parálisis por la polio como resultado de una recombinación y una mutación naturales? El poliovirus salvaje, el poliovirus de la vacuna y el neurovirulento virus de Coxsackie, todos, pueden interactuar, recombinarse y evolucionar hacia entes gravemente neurioviolentos.129, 130, 131, 132 ¿Por qué un virus de la vacuna iba a ser estable y no seguir las leyes de la naturaleza, que implican la clara probabilidad de recombinación? La reacción de la OMS y la Alianza Global por la Vacunación y la Inmunización133 (GAVI) ha sido intensificar en los últimos años las campañas de vacunación oral contra la polio. Hay niños hoy que, a los cinco años, han recibido 32 vacunas. Antes, nunca hubo un esfuerzo tan decidido de inocular a los niños hasta 30 veces por una enfermedad antes de cumplir los cinco años.

129. S. Jegouic et al., «Recombination Between Polioviruses and Co-Circulating Coxsackie A Viruses: A Role in the Emergence of Pathogenic Vaccine-Derived Polioviruses», PLoS Pathology, vol. 5, n.º 5, mayo 2009.

130. R. Crainic et al., «Measles and Poliomyelitis: Vaccine, Immunization, and Control», in Natural Evolution of Oral Vaccine Poliovirus Strains, pp. 371-390.

131. S. Guillot et al., «Natural Genetic Exchanges Between Vaccine and Wild Poliovirus Strains in Humans», Journal of Virology, vol. 74, n.º 18, septiembre 2000, pp. 8434-1843.

132. M. M. Georgescu, F. Delpeyroux y R. Crainic, «Tripartite Genome Organization of a Natural Type 2 Vaccine/Nonvaccine Recombinant Poliovirus», Journal of General Virology, vol. 76, septiembre 1995, pp. 2343-2348.

133. Entre los miembros de GAVI están la OMS, el Banco Mundial, Unicef y la Fundación Bill y Melinda Gates, .

Informacion del National Polio Surveillance de India demuestran de forma inequívoca que la tasa de Paralisis Flacidad Aguda ha aumentado con el número de dosis de Vacuna Oral de la Polio. Con toda la información de que hoy disponen científicos y políticos, y todo un siglo de literatura sobre la polio sobre la que reflexionar, es inevitable preguntarse: ¿qué están pasando? El número creciente de niños paralíticos en la India merece una mejor explicación que la de «es por un bien mayor», porque es evidente que no es así.136

136. «National Polio Surveillance India Data 2000-2010, NPSP Polio Surveillance Data on Acute Flaccid Paralysis (AFP) and Non-Polio AFP and Demographic Data», .

Conclusión

El Instituto Rockefeller, el mayor monopolio médico, controló la Fundación Nacional para la Parálisis Infantil. La vacunación sigue siendo la única intervención para el problema de la poliomielitis de la India y otros países subdesarrollados, pese a la parálisis inducida por la vacuna, las mutaciones del virus de la vacuna y los evidentes fracasos. Cuando los programas de vacunación no cumplen lo que prometen, la culpa se atribuye siempre a los no vacunados, o se repite en otro tono y con ritmo distinto la melodía de siempre de «es posible que cinco vacunas por niño no sean suficientes». Además del aumento de la tasa de PFA relacionado con el de las dosis de VOP en la India, existen numerosos informes sobre virus de la vacuna que mutan en virulencia y provocan brotes de polio en China, Nigeria e India. Como siempre, se señala como culpable a las poblaciones no vacunadas, y no a la propia vacuna ni a las muchísimas otras causas de la mutación viral.

Además de la resiliencia de los virus de tipo salvaje en circulación, se plantean problemas importantes como resultado de las propiedades intrínsecas de la VOP. Tiene propensión a huir de la función que tiene asignada como inmunógeno protector, circulando por poblaciones pobremente inmunizadas, y por ello evolucionando hacia cepas del poliovirus altamente neurovirulentas después de combinarse con otros enterovirus (Kew et al, 2005; P. Jiang, J. A. J. Faase, A. E. Gorbalenya y E. Wimmer, datos inéditos). Esta ocurrencia independiente en diferentes partes del mundo causa brotes anuales de poliomielitis.140

140. E. Wimmer, «The Test-Tube Synthesis of a Chemical Called Poliovirus: The Simple Synthesis of a Virus Has Far-Reaching Societal Implications», número especial, European Molecular Biology Organization Report, vol. 7, julio 2006, pp. S3-S9. Molecular Biology Organization Report, vol. 7, julio 2006, pp. S3-S9.

Estamos en un momento en que el mundo en desarrollo necesita una mejor alimentación, agua pura y sin sustancias químicas, una agricultura sostenible y suelos limpios, y el lujo de estar libre de guerras, hambre y persecución religiosa.

142. WHO, «Framework for National Policy Makers in OPV-Using Countries», 2005, , consultada a 17 de junio, 2013.

Es una paradoja que la vacuna de la que el mundo ha dependido para erradicar la polio se convierta ella misma en un peligro para la erradicación una vez que se ha interrumpido la transmisión del poliovirus salvaje.143

143. D. L. Heymann et al., «A Vision of a World Without Polio: The OPV Cessation Strategy», Biologicals, vol. 34, junio 2006, pp. 75-79.

Hoy se obliga a los niños a someterse a la vacuna porque la OMS y otros solo piensan en el poliovirus y no en el problema de la parálisis. Cuando se alcance este objetivo tan corto de miras, sin duda se plantearán problemas. La OMS ya ha pensado en los pasos que habrá que dar para ocuparse de la población escasamente inmunizada si se produce la reintroducción viral.144

144. WHO, «Framework for National Policy Makers in OPV-Using Countries», 2005, pp. 6-12.

Muchos profesionales de la medicina ceden su pensamiento independiente a los revistas científicas, los consejos asesores y las tradiciones, que varían según sean las influencias políticas de la época.
Muchas veces el gran enemigo de la verdad no es la mentira, deliberada, planeada y tramposa, sino el mito, persistente, convincente e irreal. La creencia en los mitos hace fácil la opinión, sin la incomodidad del razonamiento. —John Fitzgerald Kennedy (1917-1963)

Toda la información ha sido extractada de Desvaneciendo Ilusiones sobre sus autores: Roman Bystrianyk lleva más de 15 años estudiando la historia de las enfermedades y las vacunas. Posee amplios conocimientos sobre salud y nutrición, y es diplomado en Ingeniería y graduado en Ciencias Informáticas.
La doctora Suzanne Humphries obtuvo el título de graduada en Medicina en 1993 en la Temple University de Filadelfia (Pensilvania), y posteriormente se especializó en medicina interna y nefrología. Ha impartido clases a estudiantes, residentes y posgraduados de medicina, y ha sido profesora adjunta del campus clínico de la Robert Wood Johnson Medical School de Camden (Nueva Jersey). Además, ha tenido consulta privada en un gran hospital universitario de Maine durante 10 años. En 2011, decidió dar un giro a su profesión, y hoy se dedica a asesorar sobre medicina holística, sigue investigando muchos aspectos de la práctica médica, y escribe sobre los problemas de la vacunación. Su web es drsuzanne.net

Dra. Suzanne Humphries

Ver sobre la situacion actual de esta vacunas en: https://cienciaysaludnatural.com/vacuna-contra-la-polio-sigue-causando-polio/