miércoles , 8 julio 2026

Las vacunas antineumocócicas aumentan el riesgo de neumonía y muerte

Real world effectiveness of antipneumococcal vaccination against pneumonia in adults: a population-based cohort study, Catalonia, 2019 https://link.springer.com/article/10.1186/s12879-025-11596-w – Extractado por: https://CienciaySaludNatural.com

Índice de contenidos

Resumen

  1. Introducción: ¿de qué trata este estudio?
  2. ¿Quiénes participaron y cómo se hizo?
  3. Resultado principal: las vacunas no funcionaron como se esperaba
    • 3.1. ¿Realmente aumentó la neumonía un 83% en los vacunados con PCV13?
    • 3.2. ¿Y la mortalidad? ¿De dónde sale ese 91%?
    • 3.3. ¿Qué pasó con la otra vacuna, la PPsV23?
  4. ¿Por qué ocurre esto? Las posibles explicaciones
  5. ¿Qué significa todo esto para una persona normal?
  6. Conclusión
  7. Referencias

Resumen

Un estudio, que analizó datos de 2.234.000 de personas, ha arrojado resultados que sugieren una asociación entre las vacunas neumocócicas y un aumento en el riesgo de neumonía y mortalidad. Los hallazgos indican que, en lugar de prevenir la neumonía, la tasa de esta enfermedad se incrementó en un 83% y la de mortalidad en un 91% entre los vacunados, en comparación con los no vacunados.

Es relevante mencionar que las pruebas de seguridad realizadas para las 5 vacunas neumocócicas disponibles se llevaron a cabo utilizando otras vacunas como placebo.

Este estudio investigó la eficacia clínica de la vacuna conjugada neumocócica 13-valente (PCV13) y la vacuna polisacárdica neumocócica 23-valente (PPsV23) contra la neumonía neumocócica (PP) hospitalizada y/o la neumonía por todas las causas (ACP) entre adultos de mediana edad y adultos mayores.

Las vacunas neumocócicas se administran a una gran parte de la población infantil y adulta mayor en Estados Unidos. Estas vacunas han sido promovidas por las autoridades sanitarias como una herramienta esencial para la prevención de la neumonía bacteriana grave. Cada año se distribuyen decenas de millones de dosis; los bebés reciben una serie de cuatro dosis, y se recomienda la vacunación a adultos mayores de 50 años.

Un estudio poblacional publicado en BMC Infectious Diseases ha cuestionado la base de las recomendaciones actuales sobre las vacunas conjugadas neumocócicas (PCV). Los autores de la investigación observaron que los receptores de estas vacunas tenían una probabilidad significativamente mayor de ser hospitalizados por neumonía y de fallecer por causas relacionadas con esta enfermedad, en comparación con quienes no habían sido vacunados.

Las cinco vacunas neumocócicas comparten una plataforma biológica similar. Cada versión más reciente incluye todos los serotipos de PCV13, además de otros, y utilizan la misma proteína transportadora derivada de la difteria (CRM197) y un sistema adyuvante de aluminio.

En cuanto a los placebos utilizados en los estudios de seguridad:

  • Pneumovax 23 se probó con las vacunas contra la Hepatitis A y B como placebo.
  • Prevnar 20 usó la vacuna Prevnar 13 como placebo.
  • Prevnar 13 empleó Prevnar 9 como placebo.
  • Prevnar 9 se probó con Prevnar 7 como placebo.
  • Prevnar 7 utilizó la vacuna DTP-HIB como placebo.

Este documento contiene la suficiente evidencia cientifica (más de 150 referencias) para que las madres puedan presentar a sus médicos y abogados y lograr exenciones para prevenir ser dañadas con vacunas o inyecciones génicas, que no tienen los suficientes estudios de seguridad como corresponde. Tambien sirve para educar a los médicos sin pensamiento crítico. descargar libro, click aqui

Componentes de las vacunas neumocócicas

Los serotipos de neumonía conjugados con la proteína CRM197, derivada del toxoide de difteria, podrían presentar un riesgo asociado a la Encefalopatía Espongiforme Bovina, debido a la forma en que se cultiva el toxoide.

El adyuvante de aluminio Amorphous Aluminum Hydroxyphosphate Sulfate (AAHS) se considera una neurotoxina. La cantidad presente en la vacuna, 125 mcg, excede significativamente el límite de aluminio considerado seguro para la inyección directa en un lactante de aproximadamente 3.17 kg, según las propias normativas de la FDA, que establecen un máximo de 5 mcg por kilogramo de peso.

El Polisorbato 80 puede debilitar la barrera hematoencefálica y se une fuertemente al aluminio. Se ha documentado que puede provocar shock anafiláctico, reacciones de hipersensibilidad y eventos cardíacos adversos.

Dr. Oscar Botta, Ponencia Vacuna antigripal, polisorbato 80 y tormenta de citoquinas – https://www.bitchute.com/video/ZilntswyUExp

En relación con las lesiones post-comercialización, se menciona la apnea inducida por adyuvantes de aluminio. Se sugiere que estos adyuvantes pueden afectar el centro de control de la respiración, provocando pausas respiratorias y otros efectos graves. En lactantes, esto podría clasificarse como Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL), y en adultos, como Síndrome de Muerte Súbita Inesperada (SUDS) o Síndrome de Muerte Súbita del Adulto (SADS).

Los eventos adversos graves reportados incluyen

Síndrome de Guillain-Barré (parálisis corporal)
Cianosis (dificultad cardíaca)
Parálisis de Bell (parálisis facial)
Lesión en el hombro por inyección (SIRVA) (dolor y parálisis)
Anafilaxia (riesgo de muerte súbita)
Apnea súbita en lactantes y adultos
Palpitaciones cardíacas
Encefalomielitis diseminada aguda (ADEM)
Convulsiones
Epilepsia
Mielitis transversa
Respuesta inflamatoria sistémica (SIRS)

La seguridad de las vacunas contra la hepatitis B que se administran a los recién nacidos no se ha probado en un solo ensayo clínico controlado aleatorio con placebo inerte como se manifiesta en los propios prospectos y tiene sobredosis de aluminio neurotóxico. Este compendio de estudios de expertos, contiene la suficiente evidencia para que los padres puedan presentar a sus médicos y abogados y prevenir que su hijos sean intoxicados con vacunas que no tienen los suficientes estudios de seguridad como corresponde. Tambien sirve para educar a los médicos sin pensamiento crítico. Descargar libro click aqui

Preguntas para su pediatra

Preguntele a su medico sobre vacunas nuestros estudios en mano.

  • ¿sabes lo que hay en las vacunas ?
  • ¿sabes que contienen aluminio ?
  • ¿sabes que esta como nanopartículas ?
  • ¿sabes que las nanopartículas pueden pasar la barrera cerebro – sangre , barrera hematoencefálica (BHE) ?.
  • ¿sabías que la industria farmacéutica utiliza aluminio y otras nanopartículas para que los medicamentos entren en el cerebro?
  • ¿sabías que el aluminio como adyuvante está fuertemente unido a los antígenos virales y bacterianos? por lo tanto, ¿sabías que hay una posibilidad de que el aluminio puede entrar en el cerebro y es neurotóxico ?
  • ¿sabías la industria farmacéutica usa polisorbato 80 como un emulsionante para mejorar el efecto del medicamentos cuando se adjunta a las nanopartículas ?
  • ¿sabías que el polisorbato 80 está en las vacunas, en la mayoría de ellas y pueden hacer que ingredientes de la vacuna pasen al cerebro?
  • ¿sabias que no hay estudios evaluando si materiales de la vacuna entran al cerebro?
  • ¿sabias que 1 de cada 6 niños en EEUU, tiene discapacidades de desarrollo neurológico?
  • ¿sabes que los estudios son del 2008, estamos en 2019 donde están las actualizaciones?

Haga tu propia investigación, algunos pediatras están devastados al descubrir que han estado haciendo esto a los niños a lo largo de los años, porque no conocían la falta de estudios de seguridad y la potencia de los materiales en las vacunas. Los tejidos de fetos humanos abortados, el ADN extraño. Cada uno de nosotros tiene que ir enterando a su médico sobre los estudios de cientificos que no se han dejado corromper y tienen trayectoria defendiendo a sus pacientes.

Información del estudio explicada para presentar a su médico

Vacunas antineumocócicas mayor riesgo de neumonía y muerte

Índice de contenidos

  1. Introducción
  2. ¿Quiénes participaron y cómo se hizo?
  3. Resultado principal: las vacunas no funcionaron como se esperaba
    • 3.1. ¿Realmente aumentó la neumonía un 83% en los vacunados con PCV13?
    • 3.2. ¿Y la mortalidad? ¿De dónde sale ese 91%?
    • 3.3. ¿Qué pasó con la otra vacuna, la PPsV23?
  4. ¿Por qué ocurre esto? Las posibles explicaciones
  5. ¿Qué significa todo esto para una persona normal?
  6. Conclusión
  7. Referencias

1. Introducción

Este estudio encontró que dos vacunas diseñadas para prevenir la neumonía en adultos: no solo no protegieron, sino que las personas vacunadas acabaron hospitalizadas y falleciendo en mayor proporción que las no vacunadas.

El estudio, publicado en 2025 en la revista BMC Infectious Diseases, analizó datos reales de más de dos millones de catalanes mayores de 50 años durante todo el año 2019 (antes de que empezara la pandemia de COVID-19). Las autoras principales, Cinta de Diego-Cabanes y Verònica Torras-Vives, junto con un amplio equipo del Institut Català de la Salut y la Fundació IDIAP Jordi Gol, se preguntaron algo muy concreto: en la práctica real, fuera de los ensayos clínicos controlados, ¿funcionan estas vacunas para evitar que la gente acabe en el hospital por neumonía?

La respuesta corta es: no. Y la respuesta larga es aún más preocupante.

2. ¿Quiénes participaron y cómo se hizo?

El estudio siguió a 2.234.003 personas mayores de 50 años afiliadas a centros de atención primaria del Institut Català de la Salut (1). Es decir, casi tres cuartas partes de toda la población catalana en esa franja de edad. Se les observó desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre de 2019.

Se analizaron dos vacunas:

  • PCV13 (vacuna conjugada antineumocócica de 13 serotipos): la recibieron unas 22.645 personas antes del estudio, y otras 4.316 durante el año.
  • PPsV23 (vacuna polisacárida de 23 serotipos): la recibieron unas 796.389 personas antes del estudio, y otras 36.508 durante el año.

Para saber quién acabó hospitalizado por neumonía, se usaron los códigos de diagnóstico de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10) del sistema nacional de vigilancia hospitalaria (CMBD), que cubre al 99,5% de la población española (1). Se distinguieron dos tipos de neumonía: la neumonía neumocócica confirmada (código J13) y la neumonía por cualquier causa (códigos J12-J18).

3. Resultado principal: las vacunas no funcionaron como se esperaba

Vayamos directo a los números. Durante el año de seguimiento se registraron 2.319 hospitalizaciones por neumonía neumocócica y 12.848 hospitalizaciones por neumonía de cualquier causa (1).

Lo que los investigadores encontraron tras ajustar por edad, sexo, vacunación antigripal previa y presencia de enfermedades crónicas (cardíacas, respiratorias, diabetes, inmunodepresión, etc.) fue lo siguiente:

3.1. ¿Realmente aumentó la neumonía un 83% en los vacunados con PCV13?

Sí, y es un dato directamente extraído del estudio. La tabla 2 del artículo muestra que, tras el ajuste multivariable, la vacuna PCV13 se asoció con un Hazard Ratio (HR) de 1,83 para la neumonía neumocócica (1). Vamos a traducir esto:

  • Un HR de 1,00 significaría que la vacuna no cambia nada: mismo riesgo entre vacunados y no vacunados.
  • Un HR por debajo de 1,00 significaría protección: por ejemplo, 0,50 indicaría que los vacunados tienen la mitad de riesgo.
  • Un HR de 1,83 significa que los vacunados con PCV13 tuvieron un 83% más de riesgo de ser hospitalizados por neumonía neumocócica que los no vacunados.

Para la neumonía por cualquier causa, el HR fue de 1,55, es decir, un 55% más de riesgo (1). Ambos resultados fueron estadísticamente significativos (p < 0,001), lo que significa que es extremadamente improbable que se deban al azar.

Pongamos un ejemplo concreto para entenderlo: de cada 100.000 personas vacunadas con PCV13, 468 acabaron hospitalizadas por neumonía neumocócica en un año, frente a solo 102 de cada 100.000 no vacunadas (1). La diferencia es abrumadora.

3.2. ¿Y la mortalidad? ¿De dónde sale ese 91%?

Aquí hay que hacer una precisión importante. El HR para muerte por neumonía de cualquier causa entre los vacunados con PCV13 fue de 1,91 (1). Esto equivale a un 91% más de riesgo de morir durante la hospitalización por neumonía si habías recibido la PCV13, comparado con los no vacunados.

Para la muerte específicamente por neumonía neumocócica (no por cualquier causa), el HR fue de 0,98, es decir, no hubo diferencia significativa (1). Pero para la mortalidad por neumonía en general, los números son contundentes: 246,9 muertes por cada 100.000 personas-año entre los vacunados con PCV13, frente a 52,8 entre los no vacunados (1).

En términos llanos: la tasa de mortalidad fue casi cinco veces mayor en números absolutos, y tras los ajustes estadísticos, el exceso de riesgo se mantuvo en ese 91%.

3.3. ¿Qué pasó con la otra vacuna, la PPsV23?

Tampoco salió bien calificada, aunque los números son menos extremos que los de la PCV13:

  • Para neumonía neumocócica: HR de 1,21 (21% más de riesgo) (1).
  • Para neumonía por cualquier causa: HR de 1,24 (24% más de riesgo) (1).
  • Para mortalidad: no se encontraron diferencias estadísticamente significativas (1).

4. ¿Por qué ocurre esto? Las posibles explicaciones

Las propias autoras ofrecen varias hipótesis, y conviene entenderlas sin caer en simplificaciones:

El reemplazo de serotipos. Las vacunas solo cubren ciertos serotipos de la bacteria Streptococcus pneumoniae (13 en la PCV13, 23 en la PPsV23), pero existen más de 90 serotipos. Cuando eliminas unos cuantos mediante vacunación, otros ocupan su lugar. Es un fenómeno bien documentado (1, 34, 35). En Cataluña en 2019, la PCV13 solo cubría el 30,2% de los serotipos circulantes en adultos de 20-64 años y el 26,5% en mayores de 65 años (1, 34). Es decir, siete de cada diez infecciones estaban causadas por serotipos que la vacuna ni siquiera intentaba prevenir.

Los efectos indirectos de la vacunación infantil. En Cataluña, la PCV13 se introdujo en el calendario infantil en 2016. Cuando vacunas masivamente a los niños, cambias la circulación de la bacteria en toda la población, y eso puede reducir la efectividad de las vacunas en adultos (1, 12, 13).

5. ¿Qué significa todo esto para una persona normal?

Significa que, si eres un adulto mayor de 50 años, la decisión de vacunarte contra el neumococo no es tan sencilla como «ponte la vacuna y te olvidas». Este estudio, con más de dos millones de personas, sugiere que:

  • Las vacunas PCV13 y PPsV23, en las condiciones reales de Cataluña en 2019, no redujeron las hospitalizaciones por neumonía.
  • En el caso de la PCV13, los vacunados tuvieron un 83% más de hospitalizaciones por neumonía neumocócica y un 91% más de riesgo de morir por neumonía de cualquier causa durante la hospitalización.
  • Estos resultados se mantuvieron incluso cuando se analizó solo a los mayores de 65 años, a los inmunodeprimidos y a personas con enfermedades crónicas (1, tabla 3).

6. Conclusión

El estudio catalán de 2019, con 2.234.003 participantes, no encontró evidencia de que las vacunas PCV13 y PPsV23 protegieran contra la hospitalización o muerte por neumonía en adultos mayores de 50 años. Al contrario, los datos mostraron que los vacunados con PCV13 tuvieron un 83% más de riesgo de hospitalización por neumonía neumocócica (HR: 1,83; IC 95%: 1,49-2,24) y un 91% más de riesgo de morir por neumonía de cualquier causa (HR: 1,91; IC 95%: 1,45-2,52) en comparación con los no vacunados (1).

Las nuevas vacunas de valencia extendida (PCV15, PCV20, PCV21) que han ido llegando al mercado después de este estudio deberán ser evaluadas con el mismo rigor. Como señalan las autoras, la efectividad de estas nuevas vacunas «debe ser reevaluada en los próximos años» (1).

7. Referencias

  1. de Diego-Cabanes C, Torras-Vives V, Vila-Córcoles A, Satué-Gracia EM, Forcadell-Peris MJ, Gómez-Bertomeu F, et al. Real world effectiveness of antipneumococcal vaccination against pneumonia in adults: a population-based cohort study, Catalonia, 2019. BMC Infect Dis. 2025;25:1369.
  2. Safiri S, Mahmoodpoor A, Kolahi AA, Nejadghaderi SA, Sullman MJM, Mansournia MA, et al. Global burden of lower respiratory infections during the last three decades. Front Public Health. 2023;10:1028525.
  3. Torres A, Cillóniz C, Blasi F, Chalmers JD, Gaillat J, Dartois N, et al. Burden of pneumococcal community-acquired pneumonia in adults across Europe: a literature review. Respir Med. 2018;137:6-13.
  4. Moberley S, Holden J, Tatham DP, Andrews RM. Vaccines for preventing pneumococcal infections in adults (review). Cochrane Database Syst Rev. 2013;1:CD000422.
  5. Bonten MJ, Huijts SM, Bolkenbaas M, Webber C, Patterson S, Gault S, et al. Polysaccharide conjugate vaccine against pneumococcal pneumonia in adults. N Engl J Med. 2015;372(12):1114-25.
  6. Falkenhorst G, Remschmidt C, Harder T, Hummers-Pradier E, Wichmann O, Bogdan C. Effectiveness of the 23-valent pneumococcal polysaccharide vaccine (PPV23) against pneumococcal disease in the elderly: systematic review and meta-analysis. PLoS One. 2017;12(1):e0169368.
  7. Schiffner-Rohe J, Witt A, Hemmerling J, von Eiff C, Leverkus FW. Efficacy of PPV23 in preventing pneumococcal pneumonia in adults at increased risk – a systematic review and meta-analysis. PLoS One. 2016;11(1):e0146338.
  8. Tin Tin Htar M, Stuurman AL, Ferreira G, Alicino C, Bollaerts K, Paganino C, et al. Effectiveness of pneumococcal vaccines in preventing pneumonia in adults, a systematic review and meta-analyses of observational studies. PLoS One. 2017;12(5):e0177985.
  9. Farrar JL, Childs L, Ouattara M, Akhter F, Britton A, Pilishvili T, et al. Systematic review and meta-analysis of the efficacy and effectiveness of pneumococcal vaccines in adults. Pathogens. 2023;12(5):732.
  10. Berild JD, Winje BA, Vestrheim DF, Slotved HC, Valentiner-Branth P, Roth A, et al. Systematic review of studies published between 2016 and 2019 on the effectiveness and efficacy of pneumococcal vaccination on pneumonia and invasive pneumococcal disease in an elderly population. Pathogens. 2020;9(4):259.
  11. Bosco JLF, Silliman RA, Thwin SS, Geiger AM, Buist DSM, Prout MN, et al. A most stubborn bias: no adjustment method fully resolves confounding by indication in observational studies. J Clin Epidemiol. 2010;63:64-74.
  12. Waight PA, Andrews NJ, Ladhani SN, Sheppard CL, Slack MP, Miller E. Effect of the 13-valent pneumococcal conjugate vaccine on invasive pneumococcal disease in England and Wales 4 years after its introduction: an observational cohort study. Lancet Infect Dis. 2015;15(5):535-43.
  13. Hanquet G, Krizova P, Valentiner-Branth P, Ladhani SN, Nuorti JP, Lepoutre A, et al. Effect of childhood pneumococcal conjugate vaccination on invasive disease in older adults of 10 European countries: implications for adult vaccination. Thorax. 2019;74(5):473-82.
  14. Ardanuy C, Broner S, Cabezas C, Ciruela P, Izquierdo C, Martínez M, et al. Epidemiología de la enfermedad neumocócica invasiva en Cataluña: informe 2021-2022. Barcelona: Agència de Salut Pública de Catalunya; 2023.
  15. Marimon JM, Ardanuy C. Epidemiology of pneumococcal diseases in Spain after the introduction of pneumococcal conjugate vaccines. Enferm Infecc Microbiol Clin (Engl Ed). 2021;39(3):142-50.
  16. Vila-Córcoles A, Ochoa-Gondar O, de Diego-Cabanes C, Satué-Gracia EM, Torras-Vives V, Forcadell-Peris MJ, et al. Evaluating clinical effectiveness and impact of anti-pneumococcal vaccination in adults after universal childhood PCV13 implementation in Catalonia, 2017-2018. Vaccine X. 2023;13:100264.
  17. Treskova M, Scholz SM, Kuhlmann A. Cost effectiveness of elderly pneumococcal vaccination in presence of higher-valent pneumococcal conjugate childhood vaccination: systematic literature review with focus on methods and assumptions. Pharmacoeconomics. 2019;37(9):1093-127.
  18. Dunne EM, Cilloniz C, von Mollendorf C, Lewnard J, Grant LR, Slack MPE, et al. Pneumococcal vaccination in adults: what can we learn from observational studies that evaluated PCV13 and PPV23 effectiveness in the same population? Arch Bronconeumol. 2023;59(3):157-64.

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